Páginas vistas en total

martes, 20 de diciembre de 2016

El enfermo del siglo XXI

La batalla contra la enfermedad cada vez se libra en diferentes frentes con muchas escaramuzas. El objetivo parece ser incrementar la esperanza de vida del ser humano. Incluso hay quien sueña con hacerlo inmortal. Pensemos que esto sea posible y hagamos una reflexión al respecto. Lo más próximo al ser inmortal que tenemos en mente son los pacientes longevos, los que pasan de los cien años. De entrada, esa "inmortalidad" se nos antoja agridulce porque se asocia a la decrepitud. El ser humano ¿qué prefiere? ¿Vivir en extensión? ¿O vivir con intensidad? Y algunos dirán, ¿y por qué esa disyuntiva? ¿No se puede aspirar a vivir muchos años sin que decaiga el vigor, la intensidad en la vida?

Para este proyecto hace falta un reajuste: podemos añadir años a la vida, según nos demuestra la evolución de la esperanza de vida pero ¿somos capaces de hacer que no decaigan las ilusiones? Hay quien sostiene que el envejecimiento es cosa de cabeza, de mentalidad. Es cierto que el paso del tiempo produce un desgaste fisiológico, pero fenómenos como las arrugas, la artrosis o incluso el deterioro de la red neuronal que conduce a la demencia, pueden llegar a ser dominados por la ciencia. Vamos más lejos e imaginemos a un individuo de 120 años con apariencia de tener 40. De forma aislada es evidente que dicha persona se sentiría desplazada de su sociedad porque con frecuencia las generaciones se crían juntas y el llamado salto generacional sigue vigente, al menos de momento. Muchas personas centenarias se ven solas. Evidentemente, porque todos sus amigos y conocidos ya se murieron. O porque la sociedad actual ha evolucionado a un ritmo vertiginoso y ya no hay sitio para ellos, no encuentran conversación posible, se habla otro idioma. Los ancianos a vece se quejan de que su vida es muy larga, de qué pintan ya aquí, en medio de un mundo con gentes a las que no entienden: "Tolle me, Domine" que decía el santo Job. Igual que habría que cuidar el cutis para no presentar arrugas, habría que ir reciclando el cerebro para que incorporase las nuevas tecnologías y les adiestrase en un nuevo lenguaje de comunicación social. Pesemos que alguien de principios del siglo XX vuelve a la vida y se incorpora de sopetón en nuestra sociedad: el impacto puede ser demoledor.

Pero vayamos aún más lejos: ya no hay individuos aislados de 120 años sino un porcentaje importante de personas que alcanzan esas edades y pueden interaccionar entre ellas. Su bagaje cultural y su vida, haber presenciado lo acontecido en dos o tres siglos, al ritmo que evoluciona todo, les puede otorgar una experiencia muy sobresaliente sobre los "jovenzuelos" cincuentones. El modelo de tributación fiscal o la vida laboral debería reformarse de manera sustancial porque es evidente...y ya se está viendo: una vida laboral de cotización de 35 años no da para mantener otros 100 sin trabajar. Con todo, el panorama laboral que nos espera está siendo objeto de una transformación sin precedente, y nadie se atreve a perfilar lo que nos espera. Quizás porque en el horizonte pulula la sombra de que hace falta un reajuste poblacional importante a escala planetaria, quizás a través de alguna catástrofe mundial.

No vamos a seguir la elucubraciones por este terreno: pensemos en la medicina. Ya aventurábamos no hace mucho lo que nos espera, y ahora vamos a ir más lejos. Dentro de poco miraremos como un absurdo el hecho que suponía ayunar una mañana para ir a hacernos unos análisis de sangre, soportar un pinchazo y tener que perder otro día para ir a recoger los resultados. Unos resultados que tendremos que perder otro día para llevárselos al médico que los pidió, nos ajuste la medicación, si procede, y nos diga "hasta el año que viene". Existen dispositivos subcutáneos que pueden informarte en tiempo real (a ti o a tu médico en Honolulú) de cómo está la glucemia, el colesterol, las hormonas del tiroides,...incluso si se está elevando algún marcador tumoral, sí de esos que tanto respeto nos dan cuando vemos que salen elevados en unos análisis ("¡¡y el año pasado eran normales!!"). Con dispositivos subcutáneos se pueden tener monitorizados en tiempo real más de trescientos parámetros clínicos y analíticos sin molestias y sin más malestar que...no saber qué significado pueden tener las fluctuaciones de esos parámetros. Pero ese cuidado lo dejaremos en manos de un afamado médico que, como técnico de una central nuclear que mira cientos de indicadores a la vez para ver que no saltan alarmas en ningún sitio, llevará control de nuestro medio interno y rápidamente nos corregirá los trastornos que considere relevantes atajar. Eso sí, por una cuota anual de "conexión a su salud". Los servicios médicos de esta índole serán ofrecidos igual que se ofrecen ahora los de tal o cual servidor de telefonía móvil. Y además de tenerte monitorizado, estarás geolocalizado permanentemente. Imposible delinquir fuera de la institución que controle el delito.

Nos darán la pastilla nutricional para que no tengamos que perder tiempo en comer o en descomer, como aludíamos al final de la entrada anterior, y se diseñarán actividades sociales atractivas para ese colectivo de longevos saludables que quizás no encuentres su integración en las generaciones que controlan el cotarro, esos jovenzuelos que se mueven entre los 30 y los 60 años. O quizás 70. Porque lo que a día de hoy todavía es sorprendente es cómo pasa un todopoderoso catedrático o magistrado del Supremo a no ser nadie al día siguiente de su jubilación.

Vivir 100 ó 200 años... tampoco es la inmortalidad. Vamos a controlar mejor las enfermedades, a cronificar como sucedáneo de curar, porque en eso radica un incentivo muy importante de la industria farmacéutica, pero se trata de ver cómo llenamos el día con ilusiones en este preludio de lo eterno que los humanos llamamos tiempo.

14 comentarios:

  1. Buenas noches:
    Este fin de semana tome 3 días seguidos mucho alcohol, de 5 a 6 copas de alcohol destilado, en el último día mezcle..., el domingo me levante y estaba fatal diarrea continuada, hacia mucho esfuerzo y ya hasta me dolía al defecar (llegué hasta el punto de echar un poco de moco por el ano debido a que no había más heces en el instentino, o eso pienso). Ahora llevo dos días con una defecación más o menos normal, la sangre que aprecio es superficial de limpiarme y apretar el día anterior, sin embargo estos dos días tengo muchos ruidos estomacales, algo de mareo (sobre todo por la mañana) y muchos eruptos... He leído por internet y me he asustado mucho. Ústed me podría ayudar?
    Muchas gracias por su tiempo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Yo le recomendaría encarecidamente que no tome alcohol. Los excesos se pagan y es normal que su organismo proteste. Cuando uno toma alcohol llega un momento en que ya no controla no sólo la cantidad sino lo que toma. Como ha pasado en Rusia, han muerto más de 40 personas por tomar "alcohol" que era colonia o algo parecido. Deje reposar su organismo y lo normal es que las aguas vuelvan a su cauce y todo a la normalidad. No hay remedio para lo suyo, hay prevención.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

      Eliminar
  3. Muchas gracias Luis Miguel, yo soy un chico de 22 años, leí cosas en internet como del colon y tal y me he pegado dos días muy asustado, que si extirpar no se que...uff. He tomado la decisión de dejar de fumar y de beber porque respeto a la vida, y no sería digno de ella si lo hiciera.

    Gracias por su tiempo, un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como usted habrá visto, hay jóvenes que se pasan con el alcohol en eso que llaman botellón. Recientemente se han muerto jóvenes adolescentes por coma etílico. Y muchas veces ingieren lo que no saben si es garrafón, drogas sintéticas o alcohol metílico como les ha pasado a los pobres rusos. Beber sin control es no controlar lo que se bebe.

      Eliminar
  4. Volviendo al tema ...
    Paso de los 50 y, aunque no estoy hecho un chaval, no me importaría seguir así otros tantos ("toco madera"). La cuestión es, como usted dice, más de calidad que de cantidad, y creo que ahí es donde la ciencia tiene mucho que ofrecer. Por mí no podrá hacer grandes cosas, aún falta un tiempecito y bastantes ha hecho ya, pero creo que, en general, esto va a mejor. Como ejemplo, no hace muchos años un "simple" cólico miserere te llevaba al otro mundo; hoy es sólo una línea más en el historial médico de millones de personas. Mañana, gracias entre otras cosas a los "crispis esos" (el corta/pega de los genes) pasará lo mismo con el cáncer, con el envejecimiento, etc. Lo mejor está por venir.
    Gracias y saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tenemos enfrente mucha ciencia y técnica capaz de remendar la biología, pero ¿tenemos generadores de ilusión y de optimismo?

      Eliminar
  5. La vida es algo más que un montón de carne y huesos. Las personas mayores también son seres queridos, con sentimientos y que generan sentimientos en los demás. Solamente con su existencia supone una cura de humildad y de calma, entre otras cosas. Todos los que son más jóvenes en cierto modo se pueden ver reflejados en ellos. Suponen la historia contada en vivo y la experiencia al servicio de los demás.

    Quizás todos necesitaríamos una preparación psicológica para afrontar esta realidad en estos momentos y en el futuro, tanto los mayores como los más jóvenes. Esto es la pura y dura realidad. Es verdad que los medios están muy avanzados y que han cambiado mucho, pero también será necesario que evolucionen ciertos conceptos de la vida y adaptarlos a la nueva realidad. Igual que hace unos cuantos años se vivía y todos se adaptaron a una población con muchos niños y jóvenes ahora toca adaptarse a una población donde hay más mayores.

    Por otro lado, en cuanto al aspecto económico, aunque son personas que “no son productivas” en el sentido laboral, no trabajan, no cotizan, cobran pensión, sin embargo, es un sector que genera un gran movimiento económico en todo lo relacionado con ellos. Muchas personas y empresas se sostienen con negocios relacionados con los mayores.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, la gente mayor, la que todos seremos si llegamos, tendrán sentido en la sociedad tristemente sólo por su papel en la economía, no por su sentido y razón de ser, igual que las Navidades o los pasos de Semana Santa: por el dinero que mueven. Es lo que tiene el materialismo, tanto comunista como capitalista.

      Eliminar
  6. Es posible que la edad máxima alcanzable por el ser humano, como especie animal, sea aproximada a los 120 años, tanto comparándolo con la longevidad que puedan tener otras especies afines, como por los casos que se conocen. En realidad sería esta la edad, aproximadamente, en la que se produce el envejecimiento del organismo, el decaimiento funcional, el decrecimiento de la capacidad funcional de los órganos, que lleva a la muerte biológica por desgaste y sin que hayan existido enfermedades.

    La ciencia quiere conocer, precisamente, cuáles son los medios más idóneos para alcanzar este límite vital en las mejores condiciones físicas, mentales y emocionales y si, por otra parte, hay medios que permitan sobrepasar este límite biológico, conocer técnicas de prevención del envejecimiento.

    Se puede decir que el límite de la vida humana puede estar en esos 120 años, o incluso más, pero que se produce un continuo desgaste añadido, motivado por hábitos incorrectos para la salud (obesidad, sedentarismo, errores dietéticos, tabaquismo, alcoholismo, etc.), que contribuyen a acortar la vida. Pero también creo que es importante el factor genético, ¿es posible que la duración máxima de la vida humana esté preestablecida, codificada, en nuestro material genético?, ¿Hay, en la vida humana un "reloj interno" que establezca el límite?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, sí hay todo eso de los telómeros que en el material genético auguran la longevidad, y qué duda cabe que entre los centenarios no hay gordos. Pero quienes investigan sobre la manera de hacer eterno al ser humano, eso de los 120 años se les antojaría escaso. La cuestión más bien sería si sabríamos llenar de ilusión por seguir viviendo los 120 años cuando igual todo alrededor ha cambiado tanto, tanto, tanto.... Pensemos en los cambios que acontecen en 10 años y que cada vez se suceden en menos tiempo: ¿estamos preparados para afrontar revoluciones internas de tan gran magnitud durante 12-15 veces a lo largo de la vida? Algunos hasta creen que si el estímulo sexual y la libido dejan de existir, la vida carece de sentido...

      Eliminar
  7. El campo de la medicina ha evolucionado mucho en los últimos años. Cada vez se pone freno o se curan más enfermedades. Cada vez resistimos más. Pero esto es por la propia naturaleza del ser humano o por la aplicación de la medicina. ¿Estamos modificando nuestra propia naturaleza?. Si nos estamos haciendo más fuertes y resistentes, ¿es posible que nos veamos afectados por enfermedades evolucionadas o nuevas que sean más agresivas, que sean resistentes también a la medicación?. ¿Hasta qué punto es natural la aplicación de las nuevas técnicas de prevención o curación?. Da la sensación de que más que hablar o tratar la naturaleza humana, se esté hablando de otro ente. ¿Todos los cambios son pura evolución?. A veces, parece que los cambios no van acordes con la propia naturaleza del ser humano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay, como decía en otra entrada, un gran interés en cronificar como sucedáneo de curar. La naturaleza sigue su curso, las especies evolucionan, cambian. Y en ocasiones la intervención humana impide que las naturalezas peor dotadas sucumban.

      Eliminar