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lunes, 27 de febrero de 2017

Recorte de tripas

En realidad se trata de hablar de las resecciones intestinales, de ese conjunto de operaciones en las que hay que cortar el tubo digestivo y resecar algún segmento para después volver a unir los extremos, cuando es posible. Porque el tracto gastrointestinal es un tubo, una tubería continua desde la boca hasta el ano y por eso se considera que lo que transita a través de ese tubo realmente va por "fuera" del organismo. De forma natural ingresamos la comida por la boca y, tras pasar por diferentes tramos del tubo y ser fermentado de diferente manera, esos nutrientes son absorbidos, pasan a la sangre, y contribuyen a nutrirnos. Lo que no se aprovecha se va camino para abajo hasta que encuentra su salida natural por el ano en un acto generalmente voluntario al que llamamos defecación.

Pero hay situaciones en las que hay que operar ese tubo digestivo, cortar y pegar. La resección y posterior anatomosis (el empalme) conlleva un cambio de ritmo, una modificación del tránsito intestinal. A veces esa resección se hace con fines de adelgazamiento (quitando intestino hacemos que haya menos absorción de nutrientes) en las llamadas cirugías bariátricas. Pero la mayor parte de las resecciones intestinales tienen su razón de ser en procesos infecciosos, inflamatorios, isquémicos y más frecuentemente tumorales que afectan al tubo digestivo en sus diferentes segmentos. Y dentro del tracto gastrointestinal, el tramo que más frecuentemente requiere resecciones intestinales es el colon o intestino grueso.

El colon, por tanto, es el tramo del intestino que es objeto del mayor número de intervenciones quirúrgicas y esto es debido principalmente a la alta incidencia del cáncer de colon, seguido a distancia de problemas inflamatorios como las diverticulitis o la inflamatoria intestinal o a las causas isquémicas, por falta de riego sanguíneo. Las resecciones de intestino pueden ser más o menos amplias y procuran ser siempre conservadoras, pues cuanto menos tripa se quite en principio mejor. Cuando hay resecciones amplias puede quedar el llamado síndrome de intestino corto: igual no queda intestino suficiente para hacer adecuadamente su función, sobre todo si se reseca mucho intestino delgado que es donde se absorben los nutrientes.

En las resecciones del colon se intenta igualmente ser conservador: lo menos posible. A veces es necesario hacer una ostomía a pared abdominal, es decir, abocar el intestino para que elimine el contenido a través de un ano artificial en la zona periumbilical. En estos casos, hay que adaptar un dispositivo para que las heces vayan recogiéndose conforme van saliendo de manera involuntaria, la temida y denostada "bolsa". Las ostomías pueden ser de intestino delgado (ileostomía) o de intestino grueso (colostomía). Y pueden ser temporales si son transitorias hasta una posterior reconstrucción del tránsito o definitivas, cuando no hay intención o posibilidad de quitar la bolsa, generalmente por haber tenido que extirpar el recto y el ano.

Al realizar una ostomía puede ser que el tramo de intestino distal a la misma esté separado de esa ostomía y aislado, quedando por tanto un tramo intestino "ciego" con un único orificio hacia el ano, o bien puede en parte estar unido ese segmento a la ostomía que entonces se denomina "en cañón de escopeta" porque de hecho en la ostomía hay dos orificios, uno por el que vienen las heces y otro por el que las heces deberían continuar hacia el ano...pero que no lo hacen porque se recogen en la bolsa, salvo que se vuelvan a "colar". El tramo de intestino excluido del tránsito suele dejarse en reposo, a veces porque en el momento de la cirugía de resección no se encuentra adecuado o propicio llevar a cabo la anastomosis término-terminal de los segmentos del intestino, dejando este acto para un segundo tiempo quirúrgico que se suele demorar no menos de tres meses. Durante este periodo el paciente defeca a la bolsa y circunstancialmente también puede expulsar por el ano algunos residuos fecales, generalmente secos y como bolas y que curiosamente no huelen apenas ya que no son verdaderos restos fecales sino detritus celulares que provienen de la descamación y renovación del epitelio mucoso del colon. Evidentemente suelen ser muy escasos aunque en volumen directamente proporcional a la longitud del colon que está excluido del tránsito. Si lo que se expulsa por ano es líquido, moco o contenido maloliente hay que pensar que puede haber inflamación o un foco irritante en el colon.

Ante una intervención abdominal el paciente siempre es informado de que puede ser necesario "poner una bolsa" por hacer frente a los imprevistos que puedan desarrollarse a lo largo de la intervención. Es algo que siempre asusta a todo el que va a ser operado, incluso de apendicitis o colecistitis o de hernia. Cuando el cirujano opta por dejar una colostomía, no es por capricho sino porque considera que llevar a cabo un empalme intestinal sobre la marcha puede ser arriesgado o tiene muchas posibilidades de que se infecte o que se suelten las suturas. A todos nos gustaría resolver el problema "todo de una vez" pero en ocasiones no es posible.

Nota: este artículo está dedicado a mi colega la doctora Erika Silva, del Ecuador.

13 comentarios:

  1. Hola, muy buenas, quería felicitarle por su blog y por todo el contenido que facilita, siento gran admiración hacia usted y hacia el trabajo que realiza, felicidades, gracias.

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    1. Muchas gracias. Si cada uno de los que lo encuentra interesante se apunta y se lo dice a sus amigos, llegaremos a más gente y de eso se trata, de que las cosas buenas se difundan, a través de este blog o de las cuestiones contestadas en Doctoralia
      http://www.doctoralia.es/medico/benito+de+benito+luis+miguel-10395395

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  2. He oído hablar de la utilización de stents para tratar enfermedades cardíacas, pero, ¿se podrían utilizar estos dispositivos en el tubo digestivo como una alternativa a la colostomía entre quienes padecen cáncer de colon?. ¿Cómo funcionaría?, ¿sería seguro?

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    1. Los stents en el aparato digestivo hace muchos años que se utilizan. Se denominan "endoprótesis". Desde hace más de treinta años se emplean para estenosis de la vía biliar, y también para el esófago o más recientemente para el colon. Los hay de plástico aunque los más modernos (y caros) son autoexpandibles metálicos. Lo que sucede es que en la mayor parte de los casos se emplea como tratamiento paliativo, no curativo.

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  3. Hola doctor queria ccomentarle la apiricion como de un bulto pero no exactamente en bulto arriba de la cabeza, cuando me toco tengo como agrandado algo y me duele al tacto, arriba de la cabeza cuandi paso el dedo por mi cabeza se nota como una protuberancia dolorosa pero no exactamente en un bulto, que puede ser? Un grano ciego? Un golpe? (Aunque si no recuerdo mal no me he dado ninguno) o el que?, muchas gracias

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    1. Solo me duele si me lo toco, si no me lo toco no me duele

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    2. Habría que verlo pero lo más normal es que se trate de una foliculitis o un pequeño absceso que se haya formado, como un grano infectado de acné. Sin verlo es difícil acertar con lo que es.

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    3. He mirado y no tengo presencia de ningun grano ni nada es como si fuera mi cabeza normal pero con una protuberancia dolorsa al tacto, si no lo toco no me duele

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    4. Igual es del periódico del cráneo y hay que verlo por Rx...

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    5. Como??? A que se refiere

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    6. Me refiero que tiene que verlo un médico: por mucho que lo cuente por internet, ni idea de lo que tiene usted.

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  4. Muy interesante. Pero también bastante espeluznante

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    1. Pero hombre, es mucho más trágico el recorte de las pensiones que el de tripas...

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