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domingo, 16 de abril de 2017

Quiero ser feliz

Cuando un profano en física contempla la ecuación más conocida de Einstein E=mcy la ve así, tan simple y a la vez tan rotunda y elegante, ignora todo el desarrollo que hay para llegar a ella, plagado de ecuaciones diferenciales e integrales. Contempla la conclusión sin conocer el enorme trabajo que ha costado sintetizarla. Algo análogo suele suceder para explicar lo más simple. A menudo hace falta emplear un complejo entramado de circunloquios, argumentos y ejemplos. Tras un concepto tan universal como "felicidad" sobre el que nos pronunciamos todos los seres humanos, se esconden profundos debates. Todo el mundo quiere ser feliz y al mismo tiempo no todo el mundo entiende lo mismo por qué es ser feliz.

En mi profesión he tenido pacientes de muy diferentes categorías sociales, de culturas y razas muy diversas, de condición cultural o económica muy dispar. El análisis de las aspiraciones de cada persona que ha pasado por mi consulta me ha permitido extraer algunos conceptos comunes para tratar de esclarecer qué es lo que los seres humanos entendemos por felicidad. En ocasiones resulta más sencillo aproximarse al término diciendo lo que no es (como hacen los teólogos cuando tratan de hablar de lo que es Dios diciendo lo que no es), pero con esta estrategia no he visto que se llegue a conclusiones provechosas.

Con el deseo de ser práctico en este pantanoso terreno sobre el que han corrido ríos de tinta voy a esquematizar:

- sobre la idea de que el dinero no hace la felicidad pero ayuda a conseguirla, pulula el sentimiento mayoritario de que quien tiene sus necesidades materiales cubiertas tiene menos preocupaciones y puede ser más feliz. Claro, las penas con pan son menos. Pero apelando de nuevo a mi consulta, debo manifestar que los más infelices que han pasado por ella han sido gente muy pero que muy adinerada. Y uno falto de recursos económicos se escandaliza y piensa cómo una persona henchida de dinero puede ser infeliz. Le resulta tan absurdo como dar crédito a la depresión endógena de otro.

- vemos individuos sencillos y a veces primarios, que se nos antojan simplones, y van sonrientes y despreocupados por la vida. Podemos pensar que viven ajenos a los "verdaderos problemas", que son muy superficiales o tienen una vida escasamente complicada. Y mientras les despreciamos culturalmente queda en nuestro interior pululando la idea de si de verdad merece la pena preocuparse por los "verdaderos problemas". Es la Oda de Homero a la vida retirada, Beatus ille... Sí, quizás nuestro mundo moderno nos ha complicado un poco eso de la felicidad.

- la modernidad ciertamente ha traído numerosos avances técnicos pero ha hipertrofiado la existencia biológica de manera que algo que parecía claro e indiscutible al ser humano, su carácter finito y mortal, y se vivía como una parte inherente a la existencia, ahora es algo que repugna, antinatural. La vejez y la decrepitud son males contra los que el hombre moderno debe rebelarse. Hay que combatir el envejecimiento y buscar la eterna juventud. Esta lucha por la persistencia biológica genera una angustia y agonía permanente, no sólo en el ocaso de la vida sino siempre que se ve remotamente amenazada: es imposible ser feliz en la enfermedad. Ni tampoco en la hipocondria.

Con el horizonte de la muerte tarde o temprano, ¿se puede ser realmente feliz? Pues si cabe ser feliz ha de ser precisamente en este periodo porque para serlo luego, o aspirar a serlo luego, hay que tener fe. Fe en la vida eterna. Pero eso es algo que no todo el mundo tiene. Creer o no creer en que haya algo o alguien más allá de la muerte es una cuestión de fe. Alguno dirá en plan práctico: "vale pues como quiero ser feliz y eso sólo lo consigo sabiendo que hay un más allá del acá, hago petición de principio y me lo creo, porque si no voy a vivir angustiado". La fe no es una opción psicológica. Pero con independencia de que haya o no algo más allá, prescindiendo de ello ¿en esta vida se puede ser feliz? "Dime que sí porque si es que no, me deprimo". Pues sí, cabe ser feliz, muy feliz,...siempre y cuando definamos dos términos. Y me hallaba yo escribiendo esto cuando surgió un profesional de Google, Mo Gawdat, que, fruto de una tragedia familiar y de un gran sufrimiento expresó una ecuación de felicidad que se parece mucho a la que estaba yo pergeñando. Su reflexión es la siguiente:

La felicidad es la diferencia entre la manera en que un individuo ve los acontecimientos de su vida y su expectativa de cómo debería ser su vida.

Coincido en pensar que la felicidad es una adecuación entre lo que recibe y lo que espera de la vida. Si una persona espera más (dinero, seguridad, amor, afecto, reconocimiento,...) y recibe menos, se siente defraudado. Por el contrario si sus expectativas son más modestas, todo lo que reciba le parecerá extraordinario, nada le parecerá demasiado. Entonces ¿es que hemos de ser poco ambiciosos? La ambición puede ser acicate para la superación pero muchas veces se convierte en un pozo sin fondo que no satisface por mucho que se llene. En medio de la pasión nos consume el deseo. Y por más seguridad que nos den, al final quedan muchos cabos sin atar. La felicidad está en colmar la medida de lo que uno es y aceptar de buen grado que no se llega a todo. No preocuparse por lo que uno no puede controlar. Lo que la sociedad actual incentiva no es lo que uno es realmente sino lo que te hacen creer que debes ser... porque de lo contrario eres un ser fracasado. En la génesis de este pensamiento se fraguan depresiones y amarguras que impiden ver lo que uno es en realidad. El nosce te ipsum está más de moda que nunca. Y el equilibrio vuelve a ser la tónica que regula la vida.

28 comentarios:

  1. Muy interesante el tema de la felicidad. En mi opinión, ser feliz en absoluto va ligado al dinero, aunque es verdad que vivimos en una sociedad consumista y nos han enseñado a ser muy dependientes del bolsillo, pero al principio y al final el dinero es un bien útil y nada más. Sí considero que la Fe es un gran aliado para alcanzar esa emoción llamada felicidad, que está en nosotros mismos, en conocernos más y mejor, y en no esperar nada de lo que muchas veces pretendemos de los demás, así evitaremos emociones y sentimientos negativos que nos impiden ser felices. Pero también he de reconocer que la vida no ofrece a las personas las mismas oportunidades de ámbito familiar y social, a unos les cuesta más que a otros dibujar una sonrisa.

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    1. Sin duda. Hay circunstancias de vida en las que uno no descubre cómo se puede ser feliz. Quizás gran parte de la labor médica vaya por ahí...

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  2. Yo introduciría otro elemento muy importante en el concepto de felicidad y que no siempre se consigue con dinero: la salud.
    Siempre muy apreciada.... cuando la perdemos o no la tenemos!.

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    1. Por supuesto: la salud. Eso entra dentro de las preocupaciones y queda reflejado en el texto de la entrada. Pero es lo que hay, algunos se pasan en exceso de preocupación por su salud y, estando sanos, viven amargados.

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  3. corolario de esa obra, sea ver a nuestros hijos felices y sanos.. y que nosotros sintamos el amor en todos los aspectos.- La fe, palabra rara en esta época en que la mayoría de los ciéntificos descreen que hay un Dios..Vivimos en una época muy desquiciada, es difícil poder decir soy feliz!!.Y el dinero como dicen muchos calma los nervios, nada más.- Un abrazo grande

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    1. Gracias por la aportación y la difusión!!!

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    2. Yo, la verdad es que, sin ser rica ni creyente, me siento feliz, a veces, incluso muy feliz. :)
      Soy una afortunada, sin duda!

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    3. Es colmar la medida: es más pleno y feliz un vaso pequeño repleto que uno grande a medias... aunque en términos absolutos tenga más líquido en su interior, pero no "rebosa"

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  4. Excelente reflexión, Luís.
    Creo que esa manera de entender el tema es común en muchos de nosotros, pero sois pocos los que tenéiis el arte de expresarlo bien.
    Hay una máxima que uso habitualmente y que forma parte de un absolutamente necesario conformismo equilibrado, que dice: "Tot no pot ser". Y, créeme, és un excelente comodín en los momentos de pequeñas frustaciones diarias que nuestra ambición, bien entendida, nos depara.

    Gracias por tus reflexiones en voz alta.

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    1. La conciencia de la limitación nos lleva del conformismo o resignación de lo que uno tiene hacia el goce y disfrute por lo que uno tiene. Gracias a ti, Jaume, por tus palabras. Igual un día escribo un libro...

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  5. Se expresa maravillosamente(que ya va siendo esto cada vez más exótico) y tiene usted mucho sentido común. Pensando en todo lo que dice -y sufriendo una mala rachilla de salud, como sufro- me he dado cuenta de que quizá no es "estar completamente bien" o "estar feliz" lo que quiero. Puede que lo que quiera es estar MEJOR que antes de mis problemas, no igual. Estoy idealizando un pasado que probablemente no he tenido. ¿Será que lo que deseo es volver a ser joven?
    Pues lo tengo complicado, ja, ja. Habrá que recomponerse.
    Gracias por sus palabras.

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    1. Todos queremos estar MEJOR

      Más emplea su cuidado
      Quien se quiere aventajar
      En lo que está por ganar
      Que en lo que tiene ganado.

      Es de san Juan De la Cruz.

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  6. Miedo al cancer, ¿que recomiendo hacer? Ya he visitado diversos especialistas de la salud mental

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    1. Es relativamente común. Porque el desconocimiento genera fobias. Sobre ello estoy escribiendo ahora un libro...

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    2. Y que puedo hacer para intentarme olvidarme del cancer? Como antes que me eraindiferente, pero despues de casos cercanos me ha venido esta fobia...

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    3. Hay varias estrategias pero la que le recomiendo es que deje de mirarse el ombligo y en lugar de preocuparse por su salud, mire alrededor y preocúpese por los problemas que les afligen a los demás. Y, a fortiori, váyase de cooperante a un país en vías de desarrollo y con lo que vea dejará de pensar en tonterías.

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  7. Si me medico no le da importancia... ¿Porque se la doy yo?

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    1. Bueno, es un argumento débil, a cada cual le importa una cosa diferente, no tienen por qué coincidir los intereses. A su médico seguro que le importa pagar la hipoteca de su casa y eso a usted le trae sin cuidado.

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    2. Me referia a lo que me ocurre, yo a mi medico le digo que he buscado por internet y creo que tengo una enfermedad grave (cancer) y el no le da importancia, ¿Porque? Creo que soy hipocondriaco , yo creo que si los sintomas y las cosas que tengo y que me pasan fueran algo grave creo que si le daria importancia

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    3. Entonces quiere decir que si tuviese una enfermedad grave mi medico no me lo diria y le daria igual?

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    4. Entra dentro de la ética de cada uno actuar en su profesión de una forma o de otra. Evidentemente, por supuesto que la inmensa mayoría de los médicos nos importa la salud de nuestros pacientes, pues esto se supone que está dentro de la elección profesional. No sería ético ni admisible que el médico que sabe que su paciente tiene algo grave no se lo dijera. Pero no siempre sucede así. No todos los jueces velan por el derecho y la justicia, ni todos los policías por el orden, ni todos los políticos por el bien de los ciudadanos.

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    5. Entonces... ¿confiamos en nuestro medico famiiar?. Cabe decie que tengo una prima que es medica y le he preguntado por lo mio y tampoco le ha dado importancia, un saludo enorme, le admiro muchisimo.

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  8. Hola doctor queria preguntarle sobre que es mas malo para la salud, los efectos secundarios de los esteroides anabolizantes o los efectos secundarios de los antibioticos? A corto y largo plazo, un saludo

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    1. No son aspectos comparables a mi modo de ver. Es como si me pregunta si es mejor comer peras o manzanas. Se diría que la toma de esteroides anabolizantes parece un "capricho" estético y la toma de antibióticos sería una necesidad. Si esta premisa se acepta, entonces los riesgos que se asuman con una u otra determinación parecerán más o menos justificados. La principal contraindicación de los medicamentos es su falta de indicación. No todos los anabolizantes son igual de agresivos metabólicamente ni todos los antibióticos presentan igual riesgo y gravedad de efectos secundarios. Y por supuesto influyen en ambos casos las dosis y factores idiosincrásicos de los pacientes que los toman.

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  9. Tengo pequeñas calvas por la nuca y detras de las orejas soy hombre no se si es alopecia areata o por rascarme, seaa lo uno o lo otro, que remedio puede haber para eso? Me resulta muy incomodo salir a la calle todos me miran ahi en la nuca, ayuda porfavor, mi medico dice que no se puede hacer nada

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    1. Hay cosas para las que la medicina no tiene una solución eficaz. Al menos tan eficaz como desearía el paciente. Lo que cuenta lo debe evaluar un dermatólogo con experiencia en alopecia areata. Son los que más saben de ese tipo de procesos y los colegas que mejor información le podrán dar al respecto.

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  10. Una persona, aun careciendo de muchas cosas, puede ser feliz viendo que otros son felices. Buscando la felicidad de otros se encuentra la propia felicidad.

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    1. Bueno, ser feliz no equivale a poseer cosas materiales. Pero ¡hay que ver qué mala es la envidia y cómo influye para impedir que seamos felices!

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