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lunes, 23 de octubre de 2017

Mi corazón late al compás... cuando te veo en el autobús

Así comenzaba el twist del autobús de Clavel y Jazmín en los años 80 del siglo pasado, del milenio pasado. Qué viejos somos los que ahora leemos lo que antes nos hizo sonreír. En los últimos 40 años nuestro corazón ha latido unos 1500 millones de veces y ha bombeado unos 110 millones de litros de sangre. Si vives 80 años, será el doble de estas cantidades que ya de suyo son astronómicas si tenemos en cuenta el pequeño tamaño de esa extraordinaria bomba que es el corazón. Y lo hace sin que tengamos percepción de ello, mientras trabajamos, mientras comemos, mientras nos divertimos o mientras dormimos. No deja de trabajar hasta que lo hace finalmente.

Pero algunas personas en determinados momentos de su vida sí perciben ese trabajo del corazón. Los latidos de este músculo pueden ser más o menos vigorosos o apagados. Los latidos percibidos se denominan palpitaciones y generalmente nos alarman porque da la impresión de que el ritmo que lleva es irregular, aunque pueden ser ciertamente irregulares. Notar que el corazón late no es malo en sí mismo. Cuando no late es mucho peor. La percepción de ese latido es lo que nos alarma e inquieta y hace que vayamos al médico para indagar sobre la gravedad que eso entraña. El corazón tiene un ritmo de bombeo autónomo, no consciente ni dirigido voluntariamente, aunque está influenciado por claros fenómenos hasta cierto punto fisiológicos y normales.

El ritmo del corazón se acelera, ha de ser así en condiciones normales, cuando corremos o hacemos deporte, cuando nos sube la fiebre o cuando nos dan un susto o sobresalto. Es la respuesta a unas necesidades aumentadas de sangre para el organismo. Pero otras veces el ritmo del corazón sufre variaciones que no responden a esas necesidades fisiológicas o precisamente no hay ese cambio adaptativo del ritmo cuando debería producirse. Una arritmia es una alteración del ritmo normal. El ritmo normal de funcionamiento del corazón se genera de manera automática por un impulso eléctrico en el nódulo sinoauricular (NSA) que es el marcapasos fisiológico del corazón ubicado en la aurícula derecha y que emite impulsos que se propagan hacia el nodo auriculoventricular (NAV) (un segundo marcapasos de disparo más lento si no le llega señal de "más arriba") desde donde se distribuye por el haz de His hacia los ventrículos que al recibir el estímulo eléctrico se contraen y bombean la sangre por el organismo. Cuando hay alteración en este circuito eléctrico se producen alteraciones del ritmo cardiaco, una arritmia, que suele ser fuente de preocupación. Hay que hacer un estudio de ese tipo de arritmia pero curiosamente, las arritmias que más preocupan al paciente no suelen ser las que más preocupan a los médicos. Y viceversa, en ocasiones vemos pacientes que viven despreocupados por su arritmia sin ser conscientes de que pueden suponer un riesgo vital.

Efectivamente, los pacientes van al médico porque el corazón les dan un vuelco o parece que se les va a salir del pecho o notan que late haciendo pausas, en un ritmo no regular. Después de los correspondientes estudios (al menos auscultación y electrocardiograma de 12 derivaciones, con o sin tira) y con la colocación del un Holter que monitorice durante 24-48 horas el ritmo del corazón (porque en algunas arritmias se "entra" y se "sale" de manera caprichosa) podemos saber si hay realmente una alteración del ritmo cardiaco y si esa alteración reviste gravedad. Entre los pacientes que acuden asustados y no tienen nada que se puedan considerar importante hay bigeminismos, extrasístoles (que como su nombre mal indica, no es un latido extra sino un latido adelantado) o la más frecuente de las arritmias que es una fibrilación auricular. Si el médico lo considera oportuno, pondrá tratamiento y hará un seguimiento del paciente, de su arritmia y de sus molestias. Puede indicar fármacos antiagregantes (la archiconocida aspirina infantil), anticoagulación o fármacos propiamente antiarrítmicos, sin perder de vista que los fármacos antiarrítmicos son potencialmente arritmogénicos, productores de arritmias.

La clasificación de las arritmias es algo que hacen exhaustivamente los cardiólogos. Para el común de la gente lo más práctico es dividir las arritmias en malas y buenas. Y podemos dejar un espacio para las entreveradas: no malas pero que sí conviene vigilar. Entre las buenas y que no revisten importancia están las derivadas de la ansiedad, la falta de sueño, la vida desordenada,... Malas serían las arritmias que pueden comprometer la función del corazón como bomba, que provocan mareos o pérdidas de conocimiento porque no hay un bombeo adecuado de sangre y los tejidos, sobre todo el cerebro, se quedan a dos velas. La presencia de vías de conducción eléctrica aberrantes, de focos de emisión de señales eléctricas anómalas (focos aberrantes) que interfieren a las que genera el NSA, el deterioro del sistema de conducción por bloqueos o el mal funcionamiento del miocardio tras un infarto de importancia, pueden hacer fracasar al corazón como bomba. Cada vez con más frecuencia, tras los pertinentes estudios electrofisiológicos, se planifican tratamientos con ablación, pequeñas cirugías a través de un catéter que secciona con electricidad o radiofrecuencia los haces aberrantes de conducción o que destruyen los focos atípicos de disparo de señales. Otras veces, la colocación de un marcapasos, un generador de impulsos eléctricos externo que supla la tarea deteriorada del NSA, puede ser el remedio adecuado. Pero cuando ni esta medida es suficiente porque el tejido del corazón está dañado y no se contrae con eficacia, el trasplante cardiaco suele ser la única posibilidad de seguir con vida.

Y cuando bajen del autobús, por muy enamorados que estén, no sigan las indicaciones del twist: fumar es malo para la salud.

14 comentarios:

  1. Llevo años sufriendo de vez en cuando, arritmias, palpitaciones o como quiera que se llamen pues nunca he conseguido reflejar una en un electrocardiograma ni en un holter. Todas las pruebas realizadas dan bien y ningún profesional me ha dicho si son buenas o malas porque no las han "visto". PEro sí se que cuando las sufro, lo paso mal, muy mal.

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  2. Pues es lo que con frecuencia pasa en la vida: lo que no se objetiva no existe. Si no hay arritmias en los registros realizados, usted puede notar que sufre arritmias o lo que crea que son arritmias, subjetivamente, pero si no constan, si no aparecen registradas en ningún sitio, no se puede hablar de arritmias y ni mucho menos decir de qué tipo son.

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  3. ¿Son iguales los síntomas en las arritmias rápidas que en las lentas?. Cuando falla el corazón siempre viene a la cabeza la imagen del desfibrilador, si esto es una solución, ¿en los casos de riesgo, no se podría implantar el desfibrilador en el cuerpo?. ¿Qué diferencia habría entre un marcapasos, un Holter y un desfibrilador implantado?.

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    1. No son iguales los síntomas pero pueden serlo. Lo importante cuando sucede una arritmia es ver si el corazón puede mantener su eficacia como bomba, su capacidad de bombeo, lo que se llama el gasto cardiaco que se estima entorno a 5 litros por minuto. Una bradicardia que igualmente sea capaz el corazón de impulsar esa sangre con menos latidos (lo que sucede en los corazones de los deportistas) no da síntomas. Una taquicardia que es respuesta a una carrera que uno se da, ayuda a incrementar ese gasto porque las necesidades son mayores. Pero hay taquicardias en las que precisamente la rapidez del bombeo no incrementa la cantidad de sangre circulante. Cuando el gasto cardiaco, las necesidades de oxígeno caen por debajo de las necesidades... es cuando se entra en insuficiencia cardiaca. Esto sucede de forma extrema cuando el corazón se para. Y en esas circunstancias hay que tener a mano un desfibrilador para dar un chispazo al corazón a ver si arranca. Hay pacientes a los que se les descubren arritmias o trastornos de conducción que predisponen a la muerte súbita por parada cardiaca y en estos pacientes puede estar indicada la colocación de un desfibrilador implantable, que no tiene nada que ver con un marcapasos (que no da chispazos de desfibrilación sino tenues estímulos eléctricos para iniciar cada bombeo) ni con un Holter que meramente es un dispositivo para registrar la frecuencia cardiaca y el ritmo del corazón a lo largo de una o dos jornadas.

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  4. Todos sabemos, más o menos, la influencia del deporte para el corazón. No hacer nada de deporte, no es bueno, y hacer en exceso tampoco es bueno. ¿El deporte puede causar arritmias que puedan considerarse peligrosas y tener que ser tratadas cómo una enfermedad?. A casi todos le suena Miguel Indurain, que en reposo tenía una frecuencia cardiaca extraordinariamente muy baja. ¿La frecuencia cardiaca vuelve a la normalidad cuando se ha hecho mucho deporte durante bastante tiempo y se deja de hacerlo, o el corazón ya cambia y la frecuencia en reposo queda baja llegando a ser peligrosa para la salud?. No tengo muy claro los varemos que hay que tener en cuenta para considerar que el deporte puede causar arritmias lentas, o rápidas también, y tampoco cuando sería necesario hacerse alguna prueba referida al corazón, para ver si las hay, porque puede que existan arritmias sin saberlo realmente, y tampoco tengo claras las consecuencias de esas arritmias. Supongo que dependerá de muchos factores, de la edad, del tipo de deporte, de la duración y de la mayor o menor exigencia de su práctica.

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    1. Por supuesto que el deporte es bueno y saludable y muy recomendable para mejorar la salud. Pero como decía aquel ripio que le gustaba a mi madre:
      "el deporte es un error
      sin permiso del doctor"
      se recomienda que quien va a practicarlo, sobre todo si es en términos de competición deportiva o sabiendo que tiene un corazón delicado o poco preparado visite al médico para que ausculte el corazón y haga al menos un electrocardiograma y un interrogatorio. Quizás fruto de esa exploración se recomiende hacer otros estudios más profundos (Holter, prueba de esfuerzo, etc.). Pero en general nadie sale de la consulta sin recibir el aprobado para que algo de deporte vaya haciendo.

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  5. doctor, ¿conoce y en tal caso, que opinión le merece el novedoso tratamiento de terapia fotodinámica para el tratamiento de fístulas anales?

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    1. Huy, qué extraño comentario en esta entrada!!

      Algo he oído pero la impresión que saco al respecto es dispar según los médicos preguntados: el que emplea terapia fotodinámica habla maravillas y los que no la emplean la miran con recelo. Lo que sí parece es que no es eficaz para todo tipo de fístulas, luego su eficacia depende del tipo de fístula y de la experiencia acumulada del que emplea esa técnica.

      De algo similar hablé yo en una entrada anterior sobre el dolor anal...

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  6. ¿La foliculitis decalvante en la nuca tiene cura? Llevo casi 2 años con este problema y he tomado muchos antibióticos ( me falta la isotretinoina ) y ninguno ha funcionado, ¿Existe alguna cura para esta enfermedad? Estoy desesperado, no puedo hacer vida normal, tengo 26 años

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    1. Hombre, se ve que desesperado sí está desde el momento que escribe su pregunta en el blog de un gastroenterólogo que se mete a hablar del corazón...

      Poco le puedo decir de mi cosecha porque quien trata ese tipo de problemas son los dermatólogos. Y en cuanto hay uno que dice que sí se curan, que algunas se curan... hay que darle un voto de confianza a la posibilidad de éxito. La cosa es dar con el dermatólogo adecuado.

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    2. ¿Y puedo hacer alguna modificación en la dieta para intentar paliar está enfermedad?

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    3. Seguro que encuentra muchas recomendaciones dietéticas en la red para mejorar el acné: que si quitarse el chocolate, la grasa, los embutidos, el gluten,... Fundamento científico ninguno. Cuando alguien le recomiende dejar cualquier fruslería, el perejil por poner algo inverosímil, y a consecuencia de ello mejore... a usted nadie le quitará de su cabeza que del perejil era la causa de su foliculitis.

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  7. Al ver esta entrada referida al corazón por un especialista en aparato digestivo. ¿Cómo influye el mal funcionamiento del corazón en el funcionamiento del aparato digestivo, y viceversa?. Supongo que existirán infinidad de relaciones, algunas conocidas por casi todos, pero otras no tanto, aquellas que un médico diría “en esto seguro que no cae la gente y no se dan cuenta la mayoría”. ¿Cuáles serían las situaciones más nefastas, por decirlo de alguna manera, en las que el mal funcionamiento de uno afecte al otro?.

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    1. No hay que perder de vista que aunque hablamos de órganos, sistemas o aparatos diferentes... todos están incluidos en el mismo individuo. No es bueno correr comiendo un bocadillo, no es agradable recibir una mala noticia mientras estamos comiendo, si te estriñes debes hacer más esfuerzo cardiaco al defecar, y si tienes un síncope vasovagal se te corta la digestión. Todo está relacionado. Y de todo lo que puede ser más nefasto (no por gravedad pero sí por frecuencia) es... comer deprisa.

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