domingo, 8 de julio de 2018

Un anticipo al nuevo libro

He estado las últimas semanas un poco más atareado y no he podido atender demasiado este blog. Por un lado, estaba recabando información para escribir algo nuevo y un poco más extenso sobre una materia muy antigua pero vista a la luz de los nuevos avances científicos. Por otro, he tenido acceso a una antigua base de datos de más de tres mil pacientes que he atendido en los últimos años en los diferentes centros médicos donde he hecho consulta médica, ecografía o endoscopia. En la confluencia de estos dos hechos espectaculares, espero que surgirá en breve un libro que confío que sea de gran ayuda para los lectores de este blog. Básicamente, porque el tema principal objeto de ese libro va a ser lo que más ha captado la atención de los lectores: las heces.

Quiero en esta entrada de blog anticipar un poco el contenido. El enfoque de este trabajo es totalmente original y desde una perspectiva no sólo médicas sino también empresarial. Empresarial en el más genuino sentido de la expresión porque se trata de evaluar el estado de salud de las personas (la empresa) analizando el producto. Las empresas evalúan su actividad desde muchos frentes, no sólo el económico, que, desde luego, es esencial. También lo hacen analizando la calidad del producto o el grado de satisfacción de sus clientes.

Nosotros pretendemos afrontar este libro de una forma análoga. Hasta el presente, la salud de las personas se ha estado evaluando por su estado físico, nutricional y analítico. Una persona estaba sana si se sentía sana. Pero ¿estaba realmente sana? Con el estudio cada vez más profuso del microbioma, se va a desarrollar un campo de estudio del bienestar en función de las características de los productos de deshecho, acaso siguiendo el consejo bíblico del "por sus frutos los conoceréis" (Cfr. Mt 7,16). En realidad, ya lo anticipo, el aspecto y estado de las heces no es lo más fundamental para determinar el estado de salud de las personas, pero es muy probable que escudriñando en los residuos fecales, en lo que sale de la persona, podamos anticipar sus modos más probables de enfermar, lo cual en una sociedad de hipocondríacos, puede suponer un gran negocio (otra visión de lo empresarial).

Mi trabajo en RTVE me obligó a recortar en parte mi actividad asistencial ya hace tres años. Pero la participación diaria en el programa Saber Vivir me ha permitido acceder a una valiosa información sobre modos de alimentación, alimentos buenos y no tan buenos, dietas, propuestas de vida saludable,... A la redacción llegan numerosos libros de esos que vemos en los expositores de las tiendas que más venden, escritos por expertos en diferentes áreas de la nutrición, medicina, genética, microbiología, psicología, coaching, mindfulness, deporte, yoga, técnicas de relajación, etc. Todos pretenden aportar sus conocimientos y consejos para el mismo objetivo: una vida sana, saludable y feliz, esa difícil ecuación. No todos los libros tienen el mismo grado de profundidad científica, algunos son muy básicos pero otros son muy sesudos, aunque todos persiguen ser accesibles al público general porque de lo que se trata es de divulgar. Gracias a la revisión de muchos de estos ejemplares he tratado de compendiar el mensaje principal de cada uno y exponerlo de manera sucinta y graciosa en este trabajo que espero que pronto vea la luz.

Pero también ha sido decisiva en la elaboración de este libro, la aportación de esos que han sido mis pacientes, los que he recuperado recientemente y cuyas historias he estado repasando durante estas últimas semanas. A muchos de ellos les he escrito un mensaje para pedirles permiso para contar su historia cuando ha sido oportuno, y por supuesto, siempre preservando el anonimato. A otros simplemente les he informado de que igual en las páginas de ese libro se ven reflejados, pero que no se lo tomen como algo personal. Puede que a usted le llegue en los próximos días un mail en este sentido. En general me alegra ver la respuesta favorable y satisfactoria de los que me han contestado. Otros no lo han hecho, quizás cambiaron de email o no desean hacerlo.  En ocasiones, el que acudió a mi consulta salió defraudado porque no encontró la ayuda que esperaba. No hay que perder de vista que, aunque los médicos (así, genéricamente) queremos ayudar a las personas, no siempre las cosas salen bien e incluso algunos se disgustan porque sienten que el médico tiene la obligación de acertar. Para quienes quedaron agradecidos por mi ayuda, expresarles mi satisfacción porque en el fondo la salud de los pacientes es la principal recompensa del médico. Y para quienes no acerté con el enfoque de su caso, pedirles disculpas y darles igualmente las gracias porque, quieras que no, aprendemos más de los errores que de los aciertos. Resulta curioso como con algunos pacientes que se despidieron desairados intercambié docenas de correos extensos... esfuerzo por acertar no faltó.

En esta sociedad en la que cada vez recurrimos más a la tecnología sofisticada para evitar mirar a lo ojos al paciente y poder al final decirles que no tienen nada, quiero recordar que existen otros modos de contemplar la práctica médica, cercana, próxima, eficaz y diligente, con el apoyo que la tecnología nos ofrece en el siglo XXI. Este blog y el libro que deseo que pronto vea la luz pretenden ser una muestra de ello. Aun a sabiendas de que no lograremos siempre satisfacer a todo el que acuda a nuestra consulta, lucharemos por demostrar que su caso sí nos interesa, aunque dé lugar a incomprensión: el paciente siempre tiene razón. Se aprende de lo complejo.


8 comentarios:

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    1. El caso es que llevo tiempo tras él y... ha habido versiones y prototipos, con los que nunca quedas del todo satisfecho porque crees que le falta algo. Pero pasa como las tesis doctorales: en algún momento hay que cerrarlas.

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    1. Depende lo que me deje libre el verano. Creo que en agosto no hay programa de Saber Vivir, con lo cual podré darle un empujón de mañana...

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  3. Pues a la espera quedamos todos que salga tu nuevo libro, seguro que va a ser de lo más interesante¡¡ Saludos y buen comienzo de semana Luis¡¡ ;)

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  4. Dr. Que gusto saber de este libro. Por lo qte leo ya escribió uno. Podría compartirme el nombre del libro para buscarlo. Gracias

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    1. El otro libro... en realidad es un opúsculo que escribí hace años y que luego lo continué con este blog que lleva el nombre del libro como decía en la primera entrada
      http://elmedicotraslaverdad.blogspot.com/2012/08/presentacion-continuar-en-la-brecha.html
      Es difícil que lo encuentre porque fueron dos ediciones muy limitadas y lo compraron los amigos, con lo cual creo que no hay ejemplares a la venta.
      https://www.amazon.es/El-m%C3%A9dico-tras-verdad-parece/dp/8499460062

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