lunes, 23 de septiembre de 2019

Los problemas del culo que nadie cuenta

No es solo por el estreñimiento, que también. Culo es una palabra tabú que incluso está incorporada en expresiones soeces pero también muy coloquiales. Como la mierda misma. Pero cuando se trata de los problemas médicos que se manejan en el área perianal, se recupera el pudor que está de capa caída. En consulta es sorprendente lo embarazoso que le resulta al paciente explicar lo que le pasa por ahí abajo. El periné es una de las zonas del organismo con más terminaciones nerviosas, sobre todo a cargo del nervio pudendo. Los problemas del culo que nos refieren con más frecuencia son: dolor, picor, escozor, sangrado o bultos. En ocasiones son varias de estas molestias y en ocasiones... unas molestias que el paciente no sabe muy bien definir y lo deja en malestar.
 
Si atendemos a la frontera, se pueden establecer dos regiones de afectación. La frontera es la llamada línea pectínea, donde la mucosa rectal deja de ser mucosa de intestino y se hace piel, cuestión dermatológica. La localización de esa frontera es muy importante ya que de esa línea para adentro no hay apenas sensibilidad pero de la línea pectínea para afuera... hay mucha, muchísima sensibilidad. Entre los procesos mucosos que molestan en el culo lo más frecuente son las hemorroides pero también puede haber fisuras, fístulas, criptitis, condilomas,... que en ocasiones también tienen compromiso externo. Luego hay otros procesos que igual se originan fuera y afectan dentro, como un sinus pilonidal, o un absceso perianal que luego drena hacia adentro. Mucha gente confunde las hemorroides con los colgajos cutáneos perianales que se nota al limpiarse el culo. La mayor parte de las veces son vestigios de antiguos procesos hemorroidales, o de trombosis pasadas.
 
Si preocupantes son los sangrados, quizás merma mucho más la calidad de vida el prurito anal. Eso del picor de culo, los rascados sin que me vean... Y la preocupación por si son lombrices u otra cosa. La mayor parte de las veces se trata de eccemas perianales o problemas de dermatitis local, sobre todo si se ha usado y abusado profusamente de pomadas con corticoides que inicialmente pueden aliviar pero a la larga atrofian la piel o la hacen más proclive al desarrollo de infecciones bacterianas o micóticas.
 
Ante un paciente que refiere molestias anales se pueden hacer muchas conjeturas a la luz del interrogatorio... pero sin explorar la zona, acertar es cosa del azar. Una inspección anal no basta con mirar externamente la zona perianal. Ni siquiera con un tacto rectal de propina: hay que hacer anuscopia, ver el ano por dentro con anuscopio y el extremo interno del canal anal, donde quizás una papila hipertrófica nos dé la clave de una fisura que se abre de manera intermitente, pica, escuece y sangra. Por eso, cuando por internet me cuentan molestias el culo... poco puedo solucionar. Incluso en la propia consulta, si a la consulta no se añade la correspondiente exploración. La recogida de información (por internet o en la anamnesis de la consulta) claro que es muy importante: alteraciones del ritmo intestinal, saber cómo son las heces, hábitos o costumbres en las comidas y también en el comportamiento sexual, son datos muy valiosos para enfocar el problema. Sin mirar... y mirar a fondo, todo es dar palos de ciego, pero en el culo.

Secuelas del confinamiento en la salud

Empezamos a salir de las casas después de estar confinados, recluidos. Estamos anquilosados, entumecidos, como los osos tras la hibernación...