lunes, 18 de mayo de 2020

Secuelas del confinamiento en la salud

Empezamos a salir de las casas después de estar confinados, recluidos. Estamos anquilosados, entumecidos, como los osos tras la hibernación. Lo que pasa es que nosotros, además, eso de estar en casa nos ha generado taras emocionales importantes y trastornos de la conducta alimentaria, con excesivas visitas al frigorífico para matar la angustia. Aunque no se muevan las fases o se pretenda prolongar el estado de alarma, lo alarmarte empieza a ser la tripa que estamos echando y los kilos de más con lo que conlleva para la salud, no sólo para la estética. Alguna (también alguno) me ha comentado que su aspecto ha cambiado tanto que no se atreve ni a salir a la calle, aunque sea con mascarilla que se le reconoce menos. Pero hay que salir, hay que retomar el deporte y volver a una dieta sana, equilibrada, porque de otro modo los trastornos emocionales harán mella severa en el estado de ánimo y en la salud en general. Muchos saben que el problema de su estómago ahora no se soluciona con el omeprazol.

Es momento de pasar una revisión, un chequeo, hay que resetear el organismo. Volver al peso normal a veces requiere manejo dietético y otras veces intervención médica. Igual que los aficionados al deporte retoman su actividad de manera paulatina, progresiva en el esfuerzo, hemos de lanzarnos a recuperar la salud perdida, la emoción y las ganas de vivir. Estos días pasados van a ser un paréntesis inolvidable en nuestras vidas. Pero eso, un paréntesis, algo de lo que hemos de sacar consecuencias, una vacuna.

Desde la Clínica queremos ofrecerte apoyos en lo emocional con nuestras psicólogas, en el plano dietético con nuestra nutricionista, en la dimensión médica con una valoración sobre el estado inmunológico de tu cuerpo... y sobre todo ofrecerte una vacuna que ya tenemos en la imprenta, un libro redactado en tiempo real sobre las vicisitudes de esta pandemia que hemos pasado con la promesa de una vacuna. Te sorprenderá y no te defraudará cuánto hemos aprendido. Pronto a tu alcance.

lunes, 11 de mayo de 2020

Las secuelas de la epidemia

Acabado el circo en los hospitales (por supuesto, siempre con el debido respeto) comenzamos los médicos a evaluar nuestras heridas en España. Más de 40.000 sanitarios infectados, muchos por trabajar con elementos de protección deficientes. No se reconoce como enfermedad profesional. Los sanitarios volvemos a ser mano de obra barata de la que se prescinde cuando ya no hay miedo en la calle. Los héroes reivindicamos justicia, no aplausos, reconocimiento de nuestra tarea y condiciones de trabajo estables, que no hagan de nuestra profesión una constante renovación de docenas de contratos temporales.

Dejadme hoy que me aparte un poco de las cuestiones médicas y haga una entrada reivindicativa laboral. Durante lustros en este país hemos estado cual feriantes con el carromato ofreciendo nuestros servicios allí donde hacían falta. Contratos de trabajo temporales (por meses, por semanas y hasta por días), guardias mal pagadas (cuando se pagaban) o bien horas extras pagadas como normales, con diferencias superiores al 100% en las diferentes comunidades autónomas. Nuestro trabajo de guardias (atención continuada) no ha computado a efectos de tiempo trabajado. Si así fuese, algunos colegas podrían jubilarse con plenos derechos a los 56 años, porque han hecho más guardias que el palo de la bandera. No ha sido tenido en cuenta como se tiene en cuenta en otras profesiones que hacen guardias (bomberos, policía,...). Y nuestros despidos tampoco han dado lugar a indemnizaciones ni a ninguna compensación como sucede en cualquier otra profesión.

Muchos sanitarios se han ido a trabajar al extranjero. Una de las cosas que más sorprende el su curriculo cuando llegan a otro país es la cantidad de contratos de trabajo que encadenan, en diferentes centros hospitalarios. Esto causa recelo porque piensan: "Este parece buena persona pero ¿qué tendrá que dura tan poco tiempo en los sitios? ¿Cómo es que cambia tanto de trabajo". Les cuesta comprender que las cosas en España son así, han sido así. Hasta ahora.

Estas condiciones laborales abusivas siempre las hemos denunciado, siempre las hemos reivindicado, siempre nos han parecido injustas. No obstante, la pereza a litigar, el miedo a las represalias, las promesas de que "ya saldrán las plazas...." frente a las OPEs que nunca llega y si llegan se impugnan, ha propiciado el mantenimiento de esta situación laboral vejatoria. La insuficiente presión de los sindicatos para que las administraciones autonómicas fidelicen sus plantillas hace que en España el 70% de los trabajadores sanitarios estemos en una situación tan precaria que no sabemos si tendremos trabajo el mes que viene aunque en los últimos 20 años no nos haya ido faltando algún contrato que firmar en algún sitio.

Quizás la crisis del coronavirus ha propiciado que los médicos y demás personal sanitario nos plantemos para dar a conocer a la opinión pública nuestra situación. Muchos ignoran la precaria condición laboral de la mayoría de los trabajadores de los hospitales, de esos que les "han salvado la vida" y a quienes aplaudían desde los balcones. Los héroes no quieren ser héroes ni a título honorífico ni a título póstumo. Ni siquiera queremos una gratificación o paga extra por el esfuerzo, va en la profesión. Pero queremos ser profesionales con las mismas condiciones laborales que cualquier otro trabajador, recibir el trato laboral que ampara al resto de las profesiones. Tanto en el ámbito del ejercicio privado como en la sanidad pública se están moviendo interesantes iniciativas. Las retribuciones justas, la estabilidad laboral, el cómputo del trabajo realizado ya es un hecho porque por fin salta de la vía sindical a los tribunales. Porque Europa nos apoya en nuestra lucha contra la Administración.

sábado, 2 de mayo de 2020

De héroes a borregos. O acaso delincuentes.

No se ha hecho esperar. Tras el miedo que suscitaba la cifra de afectados y muertos por coronavirus, cada día mayor, conforme se ha disipado la amenaza -o permanece latente pero con visos de resolución- han comenzado a girar los sentimientos. 

“Dejaréis de ser héroes cuando la gente no tenga miedo. Dejaréis de ser héroes cuando a los políticos les interese. Ahora sois carne de cañón, por eso os llaman héroes”. Senderos de gloria. Stanley Kubrick (1957).

Cerrado IFEMA, personal sanitario de refuerzo despedido. Los héroes a la calle. En los hospitales nos han advertido que de vacaciones en verano nada y en otoño... ya se verá. Peligran la vacaciones y además tampoco serán remuneradas por no haber presupuesto. De gratificación y paga extra nada y gracias si no nos bajan el sueldo. Este es el pago de los agradecimientos por el esfuerzo de estos días.

Pero en una vuelta de rosca más, ahora se levantan voces que acusan a los médicos de no haber protestado debidamente y con contundencia ante las autoridades por la falta de medios adecuados para nuestra protección y atención debida a los pacientes. Según algunas personas airadas, el no habernos plantado ante el gobierno exigiendo esas medidas ha contribuido a que el desastre sea mayor. Esto es cierto en el número de sanitarios que, por no disponer de la protección adecuada, pasan de 40.000 afectados. Incluso, hay quien considera que el no haber realizado ese plante ha podido ir contra las más elementales normas de la deontología médica. Vamos que, queriendo mostrarnos sacrificados por la atención de los pacientes, hemos sido negligentes por no cesar nuestra actividad en esas condiciones deficientes. Sorprendente conclusión que a uno le deja perplejo. Habría que ver qué dice la deontología si te cruzas de brazos ante un paciente al que no asistes... porque no tienes mascarilla.

Por supuesto que ha habido protestas de médicos y sanitarios por las condiciones en las que hemos tenido (y tenemos) que trabajar. Otra cosa es que las hayan recogido los medios de comunicación en captura gubernamental. Incluso hay demandas presentadas. Que la mayoría social despierte ahora, deje de mirar la televisión o de saltar en los balcones es otra historia. Los médicos no teníamos tiempo para hacer más "ruido social" cuando ese tiempo se nos iba en intentar que no muriese tanta gente. Hemos pasado de ser héroes a ser villanos, de una semana a otra. No es la primera vez que eso pasa en la Historia. Quizás la vez más sonada fue cuando un domingo la multitud aclamaba un mesías para el que la semana siguiente pedían la muerte. Volverá a pasar porque la gente tiende a olvidar y se vuelve ingrata.

domingo, 19 de abril de 2020

Desescalada: ¿una vuelta a la normalidad?

Las autoridades han elegido el término "desescalada" para informar a la población española recluida en sus domicilios de una progresiva vuelta a la normalidad. Empieza mal porque el término en sí ni está aceptado por la Real Academia de la Lengua Española (RAE) ni lo aconseja. Se intuye que puede significar algo así como bajar la montaña o "ir hacia atrás sobre lo escalado previamente". En definitiva es preferible usar expresiones como disminuir las medidas de control o rebajar el nivel de alerta que la situación de la pandemia de coronavirus ha provocado.

Existen diferentes posturas para llevar a cabo esta vuelta a la normalidad, cuándo y cómo hacerlo, desde los que piensan que es pronto porque puede rebrotar el virus en la sociedad hasta los que creen que ya están tardando. Lo cierto es que la normalidad que encontremos al salir de casa va a ser una normalidad muy diferente a la que dejamos cuando comenzó el confinamiento.

Pero como dejo esta polémica para el libro que estoy escribiendo, sólo quiero aprovechar esta entrada para enfatizar el valor de la pruebas diagnósticas generalizadas, masivas, para toda la población, ya que a través de ellas se puede saber quién está o ha estado infectado y quién no tiene defensas o es susceptible de enfermar, porque el escenario es muy distinto con estos dos grupos de pacientes. Con un grupo podemos comenzar a levantar la economía del país y salir de su bloqueo (si no es demasiado tarde) y con el otro grupo hemos de tomar medidas especiales de prolongar el aislamiento o ser candidatos a la vacunación cuando esté disponible. Dentro de estas medidas diagnósticas que se proponen están las determinaciones en la sangre de los ciudadanos, de cada ciudadano, de los niveles de anticuerpos frente al virus. A día de hoy se estima que alrededor de 3 millones de españoles han estado en contacto con el virus, muchos lo han pasado sin síntomas o con pocos síntomas. Pero en todos ellos el paso del virus deja una inmunidad que puede ser detectada con un simple análisis de sangre por un método similar a ELISA pero más sensible (se llama CLIA porque emplea quimioluminiscencia).

Restrição para gays doarem sangue é preconceito ou precaução?

Las autoridades sanitarias recomiendan que se generalicen esas pruebas de cara a saber cómo está el nivel de inmunización de la población general cuando de nuevo nos visite el virus. Pero al mismo tiempo exige que esa determinación sea realizada bajo prescripción facultativa con el fin de llevar un registro lo más completo posible de estas determinaciones. Muchos médicos hemos aplaudido esta medida y estamos colaborando para que pronto podamos tener esos datos que nos ayuden a saber el grado de inmunidad que el virus ha dejado en la población española. Nosotros en la Clínica hemos comenzado a hacer determinaciones serológicas: contamos contigo.

lunes, 6 de abril de 2020

Desde lo alto, una puerta a la esperanza oscura.

Pesa mucho lo que estamos esperando que esta pandemia acabe para que empecemos a ver signos de remisión. Parece que ahora sí vamos por el buen camino y el confinamiento de la población va dejando sus frutos en cuanto al descenso de contagios: Se van despejando las hasta ahora atestadas salas de urgencias y vemos que la cifra de fallecidos a diario es menor. Pero también deja su peaje, su coste, porque el confinamiento ha parado el país y la factura será cara y prolongada. Hay expertos economistas que aseguran que la deuda financiera contraída no la pagaremos jamás. Incluso ha salido una Plataforma de protesta contra el confinamiento de la población alegando razones que también deben ser tenidas en cuenta. Todo ello, con el temor a un repunte, como ha sucedido en otros países.

Cuando una hoguera se deja de alimentar, acaba por extinguirse. Estar recluidos ha privado al virus de infectar a más gente. Se estima que los afectados en España han sido de 1 a 3 millones de habitantes. No sé si quedarán ganas de hacer estudios serológicos para saber a quienes dejó su huella, su tarjeta de visita. Ahora parece que miramos de reojo a otros países en los que la pandemia promete pegar fuerte, sobre todo en Estados Unidos, donde ya se acercan a 400.000 afectados y 11.000 muertos, en una dinámica que promete batir todos los registros. Y a la vez, con el temor de que se vuelva cual ciclón caprichoso, de nuevo a arrasar otros países por los que ya ha hecho sus estragos.

Los profesionales sanitarios hemos contemplado esta pesadilla con una mezcla de sensaciones: de angustia, de rabia, de desafío, de abandono, de impotencia,... Los aplausos del atardecer en ocasiones no han servido para apaciguar nuestro orgullo, el pesar de no haber sabido, de no haber podido hacer más. Pero queda la extenuación, el cansancio, un agotamiento que de una u otra manera te recuerda  que algo intentaste hacer. Y en medio de esas reflexiones, la mirada triste hacia quienes debían haberse puesto al frente y no lo hicieron, los antihéroes (ni siquiera me atrevo a llamarlos villanos) de esta película. Dirigentes que se han inhibido o que han mostrado nula capacidad de organizarnos frente al desastre, que han dejado que el fuego corriese sin control segando la vida de quienes no deberían haber marchado tan pronto. Nos queda, sí, un cierto resentimiento que hace clamar por la aristocracia. La aristocracia, entiéndase, en el sentido clásico de los griegos: la aristocracia es el gobierno de los mejores. Los mejores no han de ser los más listos y astutos para lucrarse en la adversidad sino para saber prevenirlas o luchar contra ellas.

Ya no atrae elucubrar con morbosas cifras (en este frío punto ¿qué más da mil muertos más o menos?) sino darnos cuenta de qué manera el miedo se ha instaurado en nuestra sociedad a raíz de este experimento para que mucha gente esté dispuesta a renunciar a su libertar y exija que igualmente otros renuncien en aras de un pretendida mayor seguridad. Geolocalización. Nos aterra la incertidumbre y la libertad individual es un peso tan grande que preferimos que sea papá Estado quien nos tutele y dirija de principio a fin. Aplaudiremos nuestras cadenas y el reo será quien se niegue a llevarlas. Se nos hace muy duro descubrir que vivir es arriesgado. Vivir con miedo es un mal vivir.

martes, 17 de marzo de 2020

Dinámica de epidemia

No es por afán de llevar la contraria, pero esto se acaba. Y no es porque lo diga el refrán de que no hay mal que cien años dure sino por el análisis de las curvas de pandemia. Lógicamente me refiero al único tema del que todo el mundo habla, la difusión mundial de COVID-19 y sus repercusiones en la salud y en la economía.

En mi anterior entrada de finales de febrero alerté sobre la llegada que las autoridades sanitarias minimizaban. Aquello ha crecido y explotado y ahora estamos asistiendo a la llegada del tsunami. Finalmente las medidas de contención han llegado hasta el cierre de fronteras (curiosamente cuando los demás países ya nos las habían cerrado a nosotros previamente). Y entre las estrategias de los diferentes países afectados, algunos tan flemáticos como los británicos han optado... por hacer poco o nada, que la epidemia campe a sus anchas. Y ansioso estoy por ver su curva (no me interesa el morbo de número de afectados).

En estos momentos de enclaustramiento domiciliario da tiempo para recibir los más variados comentarios, científicos y pseudocientíficos, incluso ingeniosos memes porque el ocio en casa hay que matarlo de alguna manera. Desde reivindicar las profecías de Nostradamus hasta mandarse las tablas de afectación y casos minuto a minuto, datos "objetivos". De todos ellos voy haciendo acopio y teniendo en consideración de cara al libro que estoy escribiendo y que espero poder poner a la venta en mayo cuando todo esto haya pasado. Porque hay cosas que no se pueden decir en caliente ya que la sensibilidad de la gente está a flor de piel, como pude ver ayer en Hospital. Pero hoy una buena noticia: en mayo esto será historia.

Esta es mi apuesta. En días en que todo el mundo se pronuncia y dice lo que le parece, no voy a ser yo menos. Cuando las autoridades sanitarias (esas que llegaron tarde) auguran meses de reclusión y pandemia, yo apuesto por que antes de dos semanas los casos de incidencia y mortalidad irán disminuyendo hasta llegar a los casos (oficiales) que comenté en la entrada anterior. A menudo quienes no lo ven venir exageran las medidas de protección una vez que lo tienen encima. Hay que valorar los pros y contras de tener parado un país a costa de un peligro que se aleja. Una entrada de blog no da para más. Pero les remito al análisis comparativo de las curvas epidemiológicas de afectación en los diferentes países. España no va a ser menos. Hay una dinámica que se repite. Cuando todos pronostican epidemia hasta el verano, yo apuesto, -por varias razones no por una corazonada- a que en mayo hablaremos de esto en pasado. Eso sí, llegando a los 800 muertos y alrededor de 40000 afectados (oficiales, los muertos estarán mejor contados que los afectados, por supuesto). De momento camino de ello vamos. Veremos al final. De momento, las medidas a día de hoy: aislaros en lo que podáis, los que podáis.

sábado, 29 de febrero de 2020

Verdades a medias, las peores mentiras. Coronavirus.

Haciendo eco del sobretítulo de este blog, es difícil saber qué mitad de lo que nos cuentan es verdad o es mentira. Además la prensa gusta de titulares impactantes que atraigan enseguida la mirada de los lectores. Igual luego al leer la noticia se nos pincha el globo del interés, pero el objetivo está cumplido: han llamado tu atención. Así, leía ayer un titular que dice "quien se preocupa por la salud suele ser ya un enfermo" y me apliqué a la lectura de la noticia que imaginaba que iba por hacer una exaltación de los hipocondríacos, los temerosos de enfermar, como así fue. No obstante, debo confesar que sólo el titular me hacía pensar en dos colectivos: las autoridades sanitarias y los médicos y personal sanitario. Claro, a ver quién si no debe preocuparse ciertamente por la salud de los demás. Y según este titular, autoridades sanitarias y médicos... estamos enfermos. Resulta paradójico pero en el caso que ahora ocupa los titulares de la prensa, ciertamente profético muy a su pesar.

Porque se nos ha desbordado el negocio de la pandemia del coronavirus. Desde el punto de vista médico la cuestión no tiene demasiado recorrido. Se han hecho comparaciones entre este virus exótico de importación y el virus de la gripe tradicional, el de casa, el que nos visita cada invierno. Si nos atenemos a las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2019 "apenas" murieron en España 1852 personas a consecuencia de la gripe. Pero si vemos lo que dicen otras fuentes como el Instituto de Salud Carlos III, la campaña de gripe 2017-2018 afectó en España a 800.000 personas con 52.000 ingresados y 15.000 muertos. Y sobrevivimos a aquello sin tanto revuelo en la prensa, sin  mascarillas y sin construir hospitales específicos para ingresar estos pacientes. Flaco servicio están haciendo famosos y "autoridades" alarmando sobre esta pandemia. Porque pandemia es, desde el punto de vista de su dispersión geográfica aunque de momento las cifras son más bien raquíticas, a fecha de 29 de febrero según muestra la imagen.



Dada la capacidad de contagio del virus, es fácil que llegue a los cientos de miles de afectados y acaso a los 10.000 muertos... y luego con el buen tiempo deje de hablarse de ello porque el virus se irá de vacaciones. No vaya al médico si  no hace falta, o se morirá sin saber de qué.

Pero la utilidad real de este negocio está en la alarma social que ha provocado no sólo que se agoten las mascarillas, que eso es anecdótico, -igual que, si me apuran, el colapso de las urgencias hospitalarias- sino el terremoto financiero que ha hundido negocios y ha hecho que las cotizaciones de otros suban un 1300% en bolsa. Que haya copado y cope los titulares de la prensa y de los medios de comunicación, que haya "despertado" del letargo a unos dirigentes políticos y autoridades sanitarias para alimentar una psicosis absurda. Que haya provocado que una organización -cuyas siglas son garantía de velar por la salud como la OMS- convoque una emergencia mundial al dictado de los especuladores financieros que sacarán pingües beneficios con el cataclismo de un resfriado. Todo esto es sin duda lo más grave del coronavirus. Y ya verán el revuelo con la vacuna. Que la gente indocta sea aborregada puede comprenderse y disculparse. Por ello miran la actitud de los que teóricamente saben... y tristemente, los que saben o dicen saber callan o hacen de comparsa para propagar este virus que se ha instaurado en nuestras mentes. Ha sido un buen experimento para provocar pánico, estampida, con el mero zumbido de una mosca. Y visto el éxito, volverá a hacerse, no les quepa duda. Son buenos tiempos para los especuladores del negocio de la salud.

lunes, 24 de febrero de 2020

¿Cuándo se opera un reflujo?


La ERGE es una dolencia de origen digestivo muy frecuente pues afecta en mayor o menor medida a un 15% de la población. Consiste en el daño y las molestias que genera la exposición del esófago al contenido gástrico que de ordinario es de naturaleza muy ácida, de manera que si el esófago se ve afectado por ese líquido se "quema" y produce esofagitis, inflamación del esófago, que puede ser más o menos severa (hay grados). Puede desarrollarse en cualquier etapa de la vida y con frecuencia suele evolucionar hacia el empeoramiento de la sintomatología por lo que hay que explicar al paciente (y también a los médicos) que se trata de una enfermedad crónica.

En una entrevista reciente me preguntaron lo que a los pacientes más les inquieta:

a) ¿Qué es el reflujo?
b) Cuando hablamos de reflujo, ¿nos estamos refiriendo siempre al mismo tipo de reflujo? ¿Cuántos  tipos de reflujos hay?
c) ¿Es lo mismo reflujo que hernia de hiato?
d) ¿Cuáles son los síntomas de un paciente que tiene reflujo?
e) ¿Se puede tener reflujo y no saberlo?
f) ¿Puede ser peligroso tener un reflujo y no saberlo?
g) Algunas personas con reflujo se operan... ¿Cuándo es necesario o aconsejable operar un reflujo?



Aunque anduve algo apagado porque salía de una afonía, creo que quedó claro lo del reflujo y cuándo se opera. Es lo que emitieron en la televisión de Segovia la tercera semana de febrero. Por lo menos, como alguno me ha dicho, se me ve la corbata por abajo. Es que los que no solemos lucirla....

domingo, 9 de febrero de 2020

Menos mal que no fui al médico

Recientemente he visto diferentes expresiones que me han resultado paradójicas. Quizás en un intento de hipertrofiar el valor de la medicina preventiva, se pretende acrecentar el valor de tener un médico cerca. E incluso mejor si son muchos, como ese reclamo publicitario de una compañía de seguros médicos que afirma que uno se siente más seguro cuando miles de médicos velan por su salud. Desde dentro os aseguro, queridos lectores, que las cosas no se ven así... y acaso podría hacerse la lectura a la inversa. Cuantos más médicos necesites... probablemente peor está tu salud. A mí personalmente no me genera nada de tranquilidad tener muchos médicos pendientes de mi salud. Y muchos de esos reclamos, en mi opinión, fomentan la hipocondria. Hoy en día asisto cada vez a más pacientes aquejados de problemas derivados de un... digámoslo con educación "exceso de celo". Otros dirían sobretratamiento. Cada vez fiamos más nuestra salud de la disposición de medios técnicos y resulta que conseguimos lo contrario: nos encuentran enfermedades que no tenemos. "Menos mal que me fui al médico y me vieron un nodulito en la próstata, o en el tiroides, o piedras en la vesícula... y arramblaron con ello". Y muchas veces sin venir a cuento. La de tormentos que han sufrido los curiosos que querían saber de sus marcadores tumorales, o los que se erradicaron el Helicobacter sin necesidad, o los que se operaron de un reflujo que no tenían o que se trataba de otra forma.

Pero entonces ¿prevenimos o no prevenimos? ¿Nos hacemos chequeos o no los hacemos? ¿Vamos al médico o no vamos? Naturalmente que hay que ir al médico cuando es necesario y un cierto nivel de prevención es aconsejable, sobre todo atendiendo las características y situación de cada uno. En la mayor parte de las ocasiones siempre es mejor que acudir a internet para informarse. Porque hay mucha gente que va y no tiene nada... por lo que deban ir. Lo que es muy importante es saber a quién debe usted ir, porque esta profesión, como en todas, alberga profesionales con mayor o menor sentido común o con conflicto de intereses no declarados. Ir mucho al médico no es sinónimo de estar cuidando mejor la salud. Tampoco por ir a muchos médicos se garantiza que acierten con nuestro caso, sino que en no pocas ocasiones acrecienta el riesgo de yatrogenia (yatrogenia es el daño que hacemos los pacientes cuando queremos curar). Cuantos más médicos, mayor riesgo. Lo importante no es saberlo todo sino tener el teléfono del que lo sabe. Y saberse rodear de gente con sentido común capaz de explicarnos el sentido de las cosas o la repercusión que tal o cual situación puede tener en nuestras vidas para que sepamos tomar medidas proporcionadas. No ponga algo tan precioso como su vida en unas manos de las que no se fía, no es sensato.

viernes, 24 de enero de 2020

Importancia de la dieta en la salud. ¿Realmente lo es?


Algunos dicen que somos lo que comemos. Probablemente es algo de eso y mucho más. Los seres humanos somos omnívoros, podemos comer de todo, si bien no todo es igualmente saludable. Médicos y nutricionistas abogamos por una dieta variada y ajustada a las necesidades. Las necesidades de cada individuo son diferentes y la situación sociocultural donde se desarrolla también son diferentes por lo que los tipos de alimentación serán muy variadas. El aparato digestivo tiende a adaptarse a comer lo que haya aunque en algunas situaciones tal adaptación no es posible por imposibilidad del organismo o limitaciones fisiológicas. En los casos en los que no se puede llevar a cabo una alimentación abierta y libre, es importante el asesoramiento de un buen nutricionista.

Quizás interese saber la respuesta a las siguientes preguntas:
a) Quizás vivimos un poco obsesionados por la alimentación, hay muchas noticias que nos bombardean al respecto ¿Qué hay de ello?
b) ¿Es conveniente hacer una dieta?
c) ¿Es la obesidad el principal problema nuestros días?
d) ¿Qué se hace cuando hay problemas de alimentación o nutrición?
e) ¿Existen alimentos sanos e insanos? ¿Algunos alimentos pueden actuar como medicinas y otros como venenos?
f)  ¿Son necesarios los complementos de vitaminas?
e) ¿Cuándo debemos acudir a un experto en Nutrición?
Pues no te pierdas el siguiente vídeo, una entrevista en la Clínica de Segovia para el canal 8 de Televisión de Castilla y León


miércoles, 22 de enero de 2020

Prurito anal. Me pica el culo.

Es más fino lo primero que lo segundo. Aunque sea lo mismo. Pero además en algunos países de latinoamérica donde leen mucho este blog "culo" es una palabra excesivamente grosera y malsonante. Pero el problema médico del picor anal es tan frecuente como silenciado. Normalmente no es expresión de un problema de salud grave pero puede llegar a ser muy incómodo. Y quiero desglosar aquí brevemente las tres causas principales de ese picor anal y las características que nos llevan a pensar más en una causa que en otra:
A. Infecciosa:
  1. por helmintos (oxiuros, las lombrices normales): suele ser un picor más intenso al caer la tarde que es cuando las lombrices "salen a pasear". Si se ven los gusanos o se detectan los huevecillos (al microscopio, que a ojo desnudo no se ven) el diagnóstico es evidente. Es posible que más miembros del entorno familiar estén afectados porque el contagio es fecal-oral y hay que extremar la higiene y en algunos casos se recomienda el tratamiento de la familia. Es importante tener en cuenta que el tratamiento antihelmíntico mata los gusanos pero la irritación perianal que produjeron puede persistir incluso hasta una semana tras su desaparición, cuando la piel se restablece.
  2. por hongos: es frecuente en diabéticos o pacientes que han consumido recientemente antibióticos de amplio espectro. Se tratan con pomadas antifúngicas.
  3. por bacterias: es más infrecuente pero en ocasiones vemos afectaciones primarias en el caso del eritrasma (Corynebacterium minutissimum) o por sobreinfección ("impetiginización") de lesiones de rascado.
B.- Vascular: en general como manifestación de unas hemorroides, pues las manifestaciones de una hemorroides que dan guerra suelen ser dolor, picor o sangrado. Típicamente el problema empeora con el estreñimiento o el consumo de picantes o alimentos con capsaicina.

C.- Eccema: es una causa muy frecuente de picor anal. Se trata de una dermatitis en la zona perianal que en ocasiones se extiende por el rafe anterior a la vulva o el escroto. Normalmente este tipo de lesiones, por ser cutáneas, son evaluadas por los dermatólogos quienes a menudo reciben pacientes que ya se han aplicado cremas con corticoides (porque otros médicos se las han prescrito o porque se las recomendó un amigo) que no son del agrado del especialista... si bien muchas veces las prescriben ellos.

Lo cierto es que los corticoides tópicos tienen su papel y utilidad en muchas dermatitis y eccemas por su claro efecto antiinflamatorio, al igual que solemos emplearlas para las hemorroides. Pero también es verdad que el uso prolongado de estos productos produce atrofia de piel y favorece el crecimiento de hongos u otras infecciones. En mi experiencia está dando muy buen resultado para tratar de manera empírica el prurito anal las pomadas de tocoferol, vitamina E, tipo Filme Olio. Aparte de que se trata de un producto inocuo y sin efectos secundarios, refuerza la piel perianal y mejora en pocos días el prurito. Eso sí, si existe una causa infecciosa u otro problema persistente, la eficacia de esta pomada puede ser meramente transitoria. Hay que tratar la causa del prurito, si se conoce, para solventar el problema por lo que ante un prurito persistente, déjese de tratamientos empíricos y acuda a un médico que explore la zona.

miércoles, 1 de enero de 2020

Relación cerebro-intestino: cómo afectan las emociones y el estrés al funcionamiento del aparato digestivo. Calidad de vida.

La vinculación entre el cerebro y el funcionamiento intestinal ha sido y sigue siendo indiscutible y cada vez se va sabiendo más acerca de esa relación de lo que se ha dado en llamar neurointestino. Muchas personas aquejan molestias digestivas que, tras diferentes pruebas analíticas, radiológicas o endoscópicas, no encuentran nada: son pacientes que no tienen nada... que se vea o salga en las pruebas. Son lo que llamamos genéricamente trastornos funcionales que se engloban como el síndrome de intestino irritable.


Detrás de estos trastornos intestinales suele haber alteraciones en el patrón de vida que se traducen hacia una mayor sensibilidad intestinal. Alteraciones del patrón del sueño (poco o de mala calidad), comer deprisa, preocupaciones excesivas,... conducen progresivamente a un deterioro de la sensibilidad y de la motilidad intestinal de manera que el paciente percibe de manera molesta, desagradable o dolorosa sensaciones que no deberían serlo en condiciones normales. Es decir, si dicen que notan "gases", no suele ser que tengan más gases que otras personas, pero los que tienen les causan molestias.

¿Hasta qué punto debemos preocuparnos por las molestias a las que no se les encuentra una causa aparente con todas la pruebas que se hacen? ¿Qué podemos hacer si estoy mal "y no me encuentran nada"? Empecemos el año 2020 descartando patología orgánica... y luego nos centraremos en los problemas funcionales.

Secuelas del confinamiento en la salud

Empezamos a salir de las casas después de estar confinados, recluidos. Estamos anquilosados, entumecidos, como los osos tras la hibernación...