lunes, 27 de octubre de 2014

Hidroterapia de colon, higiene intestinal

Una medida de higiene conocida desde antiguo son los enemas, la administración por el ano de irrigaciones de líquido para ablandar las heces y facilitar su expulsión. Los excrementos, de los que hemos hablado profusamente en otras entradas muy comentadas, son los productos de desecho de los alimentos que hemos ingerido, los restos que el organismo no ha aprovechado, los residuos. Por eso uno tiende a pensar que, puesto que al organismo no le ha servido, sobran y debe ser muy malo retenerlos indebidamente. Parece lógico. Pero de ahí a generar una aversión de carácter patológico, una fobia a las heces hay un solo paso. No son pocas las personas, sobre todo entradas en años, que si no hacen deposiciones numerosas a diario temen quedarse obstruidos e intoxicados por sus propias heces.

Sin llegar al extremo de la neurosis, se ha desarrollado toda una corriente de corte sanitario que propaga las excelencias de la limpieza intestinal. Es un intento de revitalizar los enemas, las purgas intestinales, las lavativas, pero de la mano de un recurso técnico que las hace más ilustradas: la hidroterapia de colon. Porque la llamada hidroterapia de colon no es en esencia más que eso: una lavativa generosa, ilustrada. A través de una cánula rectal se inyecta agua a temperatura corporal y de cuando en cuando se va aspirando de manera alternativa, para evitar sobrepresiones. La máquina que lleva a cabo el proceso de irrigación y de recogida de los residuos licuados controla el volumen inyectado, la presión y la temperatura, lo cual hace el procedimiento bastante inocuo para el paciente, aunque no debe dejarse sin supervisión al paciente por si le sobreviene algún efecto vagal. Y en un tiempo que oscila entre 30 y 60 minutos, al paciente se le irriga el colon con unos 40-60 litros de agua que han servido para ir removiendo las heces de su colon las cuales salen a través de la cánula rectal. En muchos sitios añaden al líquido de la irrigación extractos de café, de aloe vera, de emolientes o laxantes, o de otros productos odorosos o balsámicos al gusto con la pretensión de que aquello es el no va más.

La publicidad del procedimiento asegura beneficios sinnúmero para la salud, porque aparte de dejarte con una sensación de limpieza corporal, restablece el ritmo intestinal, elimina sustancias tóxicas cancerígenas, destapa los poros, quita el acné y las arrugas, devuelve el ánimo y las ganas de vivir, acaba con la depresión y el insomnio y hasta neutraliza el mal de ojo. Imagino que será el mal del ojo del culo si es que está dañado. En fin, ironías aparte, yo también creo que la hidroterapia de colon es saludable y por eso en mi clínica tengo una máquina y hacemos hidroterapias, pero me parece que se han pasado tres pueblos con la propaganda, y cuando escucho cosas como "es que limpia los poros de comunicación del colon con el hígado" o "arranca las heces que llevan años dentro del colon" se me abren las carnes. Porque llevo toda mi vida haciendo colonoscopia a miles de pacientes y jamás he visto ningún poro que comunique el colon con el hígado y doy fe que hay intestinos gruesos muy bien preparados con solución evacuante que no tienen atisbo de haber tenido heces retenidas durante años ya que afortunadamente van transitando y las heces encuentran la salida a los pocos días de entrar como alimentos.

Muchas personas preguntan si es bueno hacerse hidroterapias de colon, o si es malo no hacérselas, o cuántas hay que hacerse al año o si pasa algo porque me haga una todas las semanas. Pues verán ustedes: hay evidencia clara de que el ser humano puede vivir muy bien y longevamente sin hacerse ninguna hidroterapia de colon a lo largo de su vida. Incluso también sin ducharse. Hay sospecha de que una cierta higiene intestinal puede ser beneficiosa como lo es lavarse de vez en cuando. Y también se sabe que si te lavas con mucha fruición y de manera obsesiva las maños treinta veces al día por temor a pillar algo, a lo mejor te despellejas. Algunas personas llegan al extremo de preferir la hidroterapia de colon para limpiar su intestino de heces antes que el esfuerzo de cagar, por temor no sé si a que les salga una hernia o patas de gallo.

Más allá de la desbordada pretensión cosmética o higiénica, la hidroterapia de colon puede ser una herramienta útil para combatir estreñimientos pertinaces o refractarios, para disgregar o fragmentar fecalomas, para ayudar a restablecer el ritmo intestinal, para limpiar el colon previamente a una colonoscopia en quien no tolera las diferentes soluciones evacuantes, y en otras aplicaciones más clínicas y de investigación como pueden ser para administración de enemas cicatrizantes en pacientes con colitis ulcerosa o la ecografía hidrocólica. Pero ninguna de estas indicaciones se contemplan en la mayoría de los sitios que se ofrecen para hacer hidroterapia.

Alguno preguntará: ¿Y afecta mucho a la flora intestinal tanto lavado del colon? ¿Pues qué decirles? Acaso no tanto como el lavado de cerebro. Pero en caso de que afectara, contra esto tenemos el trasplante de caca, que es lo que está de moda. Ya lo comentaremos más adelante.

sábado, 11 de octubre de 2014

Ébola en España

A la vista de lo visto, no fue muy buena idea traerlo desde África. Por lo menos, traerlo al corazón de Madrid. Claro que, cuando te hayas equivocado, muchos te dirán por dónde no tenías que haber ido. A lo mejor, habilitar alguna zona más despoblada, rehabilitar los lazaretos que en su día eran centros para internar pacientes o sospechosos de enfermedades cuarentenables...
La pena mayor causada por el virus es la de las personas afectadas por la enfermedad. De España dos han muerto y la tercera está en un pulso, pero son muchas más las muertas en África. La segunda mayor pena, es la tajada política que se saca del asunto, desde el gobierno responsable hasta la oposición que, lejos de importarle la suerte de los afectados, hace leña del árbol caído. Pero como no está en el ánimo de ningún político (y creo que en su facultad) la capacidad de reconocer errores, no les queda otra que seguir tirando balones fuera.
Si pasan veinte días sin que aparezcan nuevos casos de infectados, esto de la "epidemia" se habrá quedado en un mero susto. Si aparece algún caso más, se avivará la psicosis por la "epidemia" porque el riesgo de la misma será evidentemente mayor. Mientras tanto, ya van diez muertos por legionella en Cataluña en este brote (que no ha sido el primero). Pero es menos mediático, como que ya estamos acostumbrados. Todo es relativo. Como decía Stalin, la muerte de una persona es una tragedia, pero la muerte de un millón de personas es mera estadística. Acaso porque el sufrimiento humano es incapaz de albergar el dolor de un millón de muertes. La peste negra en la Europa del medievo mató al 30-40% de la población: eso sí que eran epidemias.
Medidas de prevención. También contra los políticos, más nocivos que los viruses.

Vergüenza aneja

No, no es una errata. En esta ocasión la vergüenza no es para otros, es para el colectivo médico que, hoy como ayer (Cfr. Lc 14, 5), no son ...