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domingo, 4 de enero de 2015

Compañías de seguros ¿cuál elijo?

Hace ya más de dos años escribí una entrada que recomiendo volver a leer antes que ésta, pues lo de ahora pretende ser una actualización de aquello http://elmedicotraslaverdad.blogspot.com.es/2012/08/la-mejor-compania-de-seguros-de-salud.html y en este mundo de gran volatilidad de la noticia me agrada ver que lo que escribí hace tanto tiempo no sólo mantiene su validez sino que fue hasta profético.

Animado por el toque de pitoniso que me doy, voy a aventurarme a describir lo que creo que ha de pasar a lo largo de este recién comenzado año donde en España además hay elecciones y todo juega.

Quizás hubiese demorado un poco más esta entrada pero hay un colectivo en España que me pide opinión. Son los funcionarios que tienen su Seguridad Social a través de Muface u organismos análogos. Son muchos los funcionarios que quieren saber al comenzar el año con qué compañía quedarse de aquellas que les ofrecen la asistencia sanitaria de ellos y sus familias. Lo primero que se habrán encontrado es que el libro del cuadro médico se ha quedado reducido a un folleto: ya no pueden ir a cualquier sitio para tratarse sino al que la compañía determine, con muy recortadas posibilidades. Habrá otras sorpresas a lo largo del año conforme vayan usando su seguro. Pero también para aquellos asegurados que no son funcionarios y tienen su póliza de seguros contratada de manera particular, privada. El coste de la prima del funcionario la paga el Estado que, contagiado de recortes, cada vez paga menos a las compañías. Para compensar, la compañía invariablemente sube las primas de los pacientes privados a la vez que ofrece grandes descuentos para captar nuevos asegurados. Las ofertas habitualmente son para los nuevos, no para los que llevan años siendo fieles a las compañías.

Desde la vertiente de los médicos que prestamos servicios a los asegurados hay que aclarar que el recorte también nos llega. Cuando un médico deja de estar en el cuadro médico de una compañía el paciente tiende a pensar que el médico"se ha ido" y presupone que es porque estaba insatisfecho con lo que le pagaban. La mayor parte de las veces esto no es así: el médico no se ha ido sino que le han echado. Según mi opinión -y como opinión, es opinable- la mayoría de las compañías de seguros no desean la fidelización por cuanto supone o puede suponer una mayor frecuentación (y gasto) por parte del paciente. Es mejor que médico y paciente sean un extraño el uno para el otro porque eso disuade de acudir al médico. Pero esto es justo lo que el paciente no quiere: prefiere ir al médico de siempre, al que conoce su problema crónico. Cuando la compañía detecta esa vinculación trata de romperla y como no puede echar al paciente (aunque a veces lo intenta con subidas de prima), echa al médico. Es verdad que la actitud tunante de algunos colegas ha propiciado ese recelo con "sobrecitaciones", ver al paciente más de lo necesario. Yo particularmente solvento este riesgo con las consultas online que a menudo resuelve el problema al paciente y no tiene que pasar la tarjeta. O sea que de esas consultas que hago por internet no hay cargo para la compañía, la aseguradora ni se entera. Y uno puede pensar que esas consultas por ordenador tampoco repercuten sobre mí monetariamente. Ciertamente, pero en la relación médico-paciente hay una ganancia no tangible que para mí es altamente rentable y gratificante. Ganas en conocimiento y en satisfacción por una tarea asistencial más cercana. Aquí quienes salen perdiendo son mi mujer y mis hijos. Procuro compensarles de otra manera.

La vuelta de tuerca que supone el comienzo de año supondrá un cambio importante en la forma de gestionar la sanidad. La pregunta del inicio puede ahora afrontarse y debatir sobre ella. Pero sólo voy a darles mi conclusión, la que doy a todo el mundo. Si usted está pensando en hacerse un seguro de asistencia sanitaria con una compañía privada o si tiene uno y piensa en seguir con él, cambiar de compañía o dejarlo, lo primero que debe preguntarse es si lo necesita. Es decir, si usted considera que su salud es aceptablemente buena, que nunca se pone malo y no tiene que ir al médico, la respuesta es que le trae más cuenta dejarlo. Se ahorrará la prima de todo el año. Esto es posible y sensato si y sólo si también dispone usted de Seguridad Social ya que no puede quedarse "a la intemperie". La Seguridad Social lo que no tiene es demasiada celeridad pero es resolutiva. La sanidad privada parece que se da más prisa...pero muchas veces no sabe para qué se da tanta prisa. No quiero ahondar más en este discurso. En definitiva, si usted cree que su salud es buena y 2015 le mantendrá lejos de los médicos o a lo sumo precisará usted tres visitas o dos análisis, le va a salir mucho más barato si se lo paga de privado en caso de que lo necesite. Si su situación sanitaria prevé que vaya a necesitar asistencia, intervenciones o tratamientos caros o complejos, es probable que le interese mantenerse en la compañía: es a la compañía a quien no le interesa tenerle a usted y hará lo posible por que no esté. Se estima que alrededor del 90% del gasto sanitario que hace una persona a lo largo de su vida lo hace en el último año de su vida. Ahí no le quiere nadie.

En definitiva, los seguros médicos no lo cubren todo, ni mucho menos. En los últimos años han venido recortando prestaciones y dejando de cubrir pruebas o tratamientos, limitando los cuadros médicos y aumentando las franquicias y copagos, de manera que muchos usuarios se plantean si seguir con su seguro o pagar de privado cuando se necesite.

Si este razonamiento lo hacen todos los que disponen de un seguro privado, las compañías se irán a la ruina al quedarse sólo con los pacientes onerosos. Los asegurados rentables, los que pagan y no consumen, se irán porque no quieren pagar por los servicios que consumen otros. Cada vez son más los que echan cuentas sobre estas reflexiones. Hay un punto en el que el balancín se gira hacia el otro lado, a veces bruscamente, como en las pateras en las que vienen los pobres subsaharianos.

11 comentarios:

  1. Recomiendo esta entrada al blog del Dr. Relimpio acerca del jodimiento de la medicina privada.

    http://tontosantajusta.blogspot.com.es/2014/09/si-despues-de-todo-la-publica-no-va.html#comment-form

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    1. Es evidente que la presión de las compañías no deja satisfecho ni al paciente ni al médico. Las compañías son intermediarias en el proceso de la prestación asistencial. Es el cauce por el que paciente y médico se encuentran... ¿Y quién necesita el intermediario estando internet? Sobre todo si el intermediario se queda con el beneficio. Lo que considero que no es de recibo por parte de los médicos es que bajemos la calidad del servicio médico prestado al paciente so capa de "total, para lo que me pagan...". El paciente sigue siendo el principal destinatario de nuestros servicios y a él nos debemos, por más que existan intentos de injerencia en la atención dispensada tanto por instituciones públicas como privadas.
      Quizá esto apunta a que, efectivamente, al médico que quiera atender por lo privado no le quede más remedio que bajarse del barco de las compañías...o que le bajen.

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  2. Cuando la crisis azota, lo hace tanto en la sanidad pública, como en las compañías privadas. La sanidad pública hoy en día ofrece pocos recursos, y muchos creían que la solución se la daría el seguro privado. Las compañías de seguros elaboran sus campañas publicitarias, donde nunca se destaca que un enfermo crónico puede tener limitaciones, o rescindir su póliza a partir de luna edad, O simplemente a partir de una edad, ya no pueden hacerse de ese seguro. En fin debemos asegurarnos de que la compañía ofrece las garantías que necesitamos, y leer muy bien la letrita pequeña. Cada vez creo que la gente está abandonando más las aseguradoras médicas, salen caras, porque ya no ofrecen lo de años atrás

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  3. Desde mi punto de vista, las compañías estaban contentas cuando el paciente que en muchos casos se hacía un seguro privado a parte de su seguridad social porque no llegaba a consumir lo que realmente pagaba. Ahora que la gente hace más uso de la sanidad privada esto no les sale rentable... Efectivamente creo que sale más a cuenta pagar la visita de un especialista de forma privada que manteniendo un seguro. Tengo conocidos que ante problemas la compañía se ha dado la vuelta, y aunque ellos solo vean cifras no se nos puede comparar con un seguro de coche (que es lo que parece), somos personas y es nuestra salud. Horrible visión de lo que nos espera.

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    1. Lo que está claro es que el propósito de las compañías es que todo médico que quiera ejercer por lo privado y atender a pacientes de compañías deberá hacerlo en sus hospitales, o demás está llamado a desaparecer.

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  4. Primero felicitarle por la información que nos aporta teniendo en cuenta que nadie mejor que Vd. involucrado en el medio, nos puede ofrecer. 1º las Cias. con sus recortes y la relación de ellas con los médicos perjudica a éstos y también a los usuarios. 2º Es una pena que el sistema público sea tan elefantiasico, que hayamos tenido que echar mano de lo privado para acelerar situaciones que en lo público se dilatan en el tiempo. 3º agradecerle sus consultas online, que facilitan los diagnósticos, tranquilizan a los pacientes y crenado una empatía de doble dirección, que no he visto todavía en ningún otro médico. Ojalá hubiese en el gremio más personas como Vd. Gracias.

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    1. Gracias a usted. Mi gremio, estimado lector/lectora, mis colegas, no están con ánimo para generar empatías de ningún tipo. El ámbito médico, la relación médico-paciente se ha enrarecido y cada consulta es un punto tenso. Me duele profundamente reconocerlo pero la evolución de la sociedad española ha propiciado la pérdida del sentido de servicio de las profesiones. El mercantilismo en que han devenido todas las interacciones humanas hace que sólo cobremos interés ante lo que nos suponga una ganancia ECONÓMICA. No hay otro norte. Y eso es muy lamentable.

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  5. Mi mujer y yo somos mutualistas MUFACE. ¿Qué seguro nos recomienda de muface? Creo que sólo hay dos, adeslas y dkv. Mi mujer se cambio adeslas por el pediatra de mi hija y yo sigo en dkv.
    A parte mi mujer es de la mutua general de cataluña, paga 90 euros y su madre 200. Esto no lo cambiariamos ya que la madre esta cubierta. Y ha hecho mucho uso del seguro.
    ¿Qué seguro que no sea de MUFACE es el mejor para el paciente y el médico? o intentaria mejorar las prestaciones de las mutuas de MUFACE?

    Saludos

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    1. Huyyyy James, no querría ser yo tan explícito... Ni debo. Creo que Asisa también trabaja con MUFACE, aparte de las que mencionas. La que se salió fue Sanitas.
      Hacer una recomendación acertada, si se logra, es fruto de la casualidad. Porque ignoro vuestro estado de salud, el cuadro médico que ofrece cada compañía allí donde residís, si tenéis en mente mudaros a otro sitio, y numerosas variables más entre las que entran los tijeretazos que cada compañía prevea dar a los asegurados a lo largo del año. Al funcionario que su seguro le permita optar por la Seguridad Social, yo se lo recomendaría. Sobre todo y sin dudarlo, en casos como los de tu mujer que además tiene la mutua general catalana. Otra cosa es si no le dan a uno esa opción.
      No sé si existe -creo que no- manera de mejorar las prestaciones que las compañías están dispuestas a ofrecer a MUFACE. No está en la mano del particular. Ni tampoco entra el médico en la negociación. Paciente y médico somos los títeres con los que juegan los gigantes, los que se reparten los cuartos. Lo esencial del acto médico ahora es puro mercantilismo. ¡Qué pena!

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  6. Respuestas
    1. O lo que sinceramente creo que se parece más a ella. Lo expongo al debate, a los comentarios de la gente. Y es con esos comentarios con lo que este blog se enriquece.

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