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sábado, 16 de enero de 2016

Esto es vida

Vamos a cumplir ya los primeros 60 programas emitidos en el magazine de "Esto es vida". Esta aventura me ha tenido apartado de la práctica clínica, y sobre todo endoscópica, que venía realizando. Por razones obvias, no podía mantener el mismo ritmo de atención a los pacientes. Y va siendo hora de hacer balance sobre esta etapa y contaros un poco lo que hay a cada lado de las cámaras de televisión.

Antes de este papel, ya había tenido contacto con las cámaras, con otros programas de televisión y de radio, pero como colaborador ocasional, como invitado. No tenía que haber, por tanto, demasiado "miedo escénico". Con la experiencia acumulada aunque limitada, no me enfrentaba a algo desconocido. Pero qué duda cabe que siempre se aprenden cosas. Y eso es lo que nos mantiene jóvenes. La experiencia de co-presentar un programa, es decir, de colaborar con otros colegas a la presentación de un espacio televisivo, es muy enriquecedora. Te enseña a coordinar tus discursos para acoplarlos a los de ellos, a estar pendiente de que todo salga rodado y bonito, no sólo "tu parte" porque en el fondo tras el éxito de un programa está la labor de todo un equipo de más de cien personas que trabajan por ello. La cara, lo que sale ante la pantalla, es la punta del iceberg, porque detrás de ello hay un equipo de redactores, de médicos, maquilladoras, cámaras, guionistas, técnicos de luz y de sonido, gestores del público, personal de vestuario, de cocina,... y en mi caso además un equipo científico que elaboraba y diseñaba todos y cada uno de los experimentos que desarrollaba ante las cámaras en el apartado del Locuratorio: el laboratorio que lo cura todo. Han sido unos pocos los experimentos que hemos realizado en esta sección, algunos muy vistosos, otros ruidosos y en algunos hasta hemos pasado miedo. Pero creo a través de ellos hemos ido ilustrando en los apenas 5 minutos que dura cada uno de ellos, lo que sucede en el cuerpo humano, con experimentos que ayudan a conocer mejor nuestro cuerpo para que aprendamos a cuidarlo. Os invito a verlos a través de internet en RTVE a la carta.

Aparte de conocer algo más sobre el mundo de la televisión, este paréntesis ha supuesto para mi la oportunidad de conocer grandes personas, algunas de las cuales además se han hecho amigos ¡e incluso otros pacientes! La valoración en conjunto ha sido francamente positiva. Pero como de todo hay que decir lo bueno y lo malo, algo negativo habrá que mencionar. Pues sí. Por un lado, el haber estado apartado de los pacientes de manera que no podía verlos con tanta asiduidad como debería. Algunos que veía en Madrid no podían acercarse a la clínica de Segovia. Otros sí lo han hecho pero no tenía allí tanta posibilidad de agenda porque estaba desbordado. En la parte interna, quizás lo que más me ha costado ha sido ir adaptando mi discurso a la actuación, al papel asignado. Inicialmente los comentarios eran dispares porque, si bien mis pacientes creen que soy un tipo chistoso, en mi actuación televisiva me veían "en exceso" chistoso. En ocasiones resulta difícil saber donde está la frontera donde uno pierde la dignidad del profesional de la medicina. No obstante, cuando la duda me asaltaba pensaba "venga, si esto sirve para que alguien que está sufriendo se ría, merece la pena" y se perdían las vergüenzas. Poco a poco vas descubriendo que la vida...no merece la pena tomársela demasiado en serio. Y el aire adusto y frío del galeno no va conmigo.

Quizás lo más complejo ha sido adaptar el discurso a la pantalla. Mira que yo me creía un médico didáctico y sencillo al hablar con mis pacientes, claro en la expresión y conciso en el contenido. Pues no. La televisión exige más: hay que allanar el discurso para que lo entienda todo el mundo, sin palabras técnicas o de uso exclusivamente médico. Esto hace que quienes tienen un conocimiento más elevado de la materia que está tratando puedan pensar que hay un bajo nivel de profundización en los temas, que los abordamos de una forma superficial. Pero ahí es donde hace falta conocer... quién está al otro lado de la cámara, en sus casas. A ese público va dirigido el discurso, no a estudiantes de medicina a quienes se les da una clase magistral. Y por ultimo, por qué no decirlo, mis inveterados pacientes me recriminaban que no emplease por la televisión el mismo desparpajo para abordar temas conflictivos que empleo en mi consulta. No hay que perder de vista que el ente público también debe moderar el contenido. Y por eso, no es lo mismo ir a un programa como invitado, con la lengua libre, que ser presentador.

A través de las redes sociales hemos recibido numerosas consultas y muchas felicitaciones por este programa. Nos han visto y nos ven desde muchos puntos de América y constantemente llegan peticiones para abordar determinados temas o profundizar en otros ya tratados, pues siempre cabe hueco para un repaso al no haber agotado los temas. Quizás algún día dé para entrevistar a cada uno de los protagonistas y que nos cuenten cómo han vivido y viven esta experiencia.

Con toda esta cantidad de información, ahora hay que sedimentar la experiencia. ¡Cuánto hemos aprendido y cuánto nos queda por aprender!


13 comentarios:

  1. Pues a seguir aprendiendo y disfrutando, doctor!

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  2. En todos los trabajos en equipo, la coordinación es básica para que el trabajo salga adelante, y si además se trata de algo que queda expuesto para que todo el mundo lo pueda ver, cobra gran importancia. Da la sensación de que en algunos momentos llegue a ser estresante (que si ensayos, que si no se llega a tenerlo todo trenzado, inconvenientes de última hora, cosas que no cuadran, el guion, etc., tanta gente trabajando para un programa diario en directo tiene que resultar complicado.

    En este programa se desprende bastante equilibrio, aunque en los primeros programas parecía que todo iba bastante deprisa, a medida que se van viendo los programas se puede ver que hay cosas que van rápidas y a otras se le dedica más tiempo, dependiendo de lo que se trate. El “tempo” en el mundo de la televisión tiene que ser un quebradero de cabeza. También está bien conseguido el equilibrio en lo referido a los diálogos y conversaciones entre vosotros y con los invitados, con fluidez y coordinados. Es que me vienen a la cabeza otros programas, que no tienen las mismas características que este, pero con gente que tiene muchos libros en la cabeza y que se las dan casi de sabios y no hay quien los aguante, se pisan las intervenciones, quieren hacer valer su posición a toda costa, incluso sin respetar la opinión de los demás, gritan…

    Esto me abre el camino para hablar del tema de la dignidad del profesional que mencionas, cada uno es libre de establecer los límites de su propia dignidad. No veo muy claro si hay que diferenciar entre la dignidad profesional y la personal, el caso es hacer el trabajo con ilusión y convencido, de acuerdo a tus propios principios, de que vas a conseguir el resultado que buscas. Es verdad que, a veces, las exigencias del propio trabajo impone unas formas determinadas en la práctica, y en estos casos, o se cede, o sí uno mismo considera que no están a su nivel, se cambia de sitio, sí tiene la opción. Hay que tener en cuenta que se trata de un programa de divulgación y entretenimiento para todos los públicos y no se están dando clases magistrales y, por lo tanto, cabe el comentario chistoso, la broma, el comportamiento un poco informal y, sobre todo, un lenguaje comprensible para todos, ya que al tratarse de medicina, todo son tecnicismos, que no se entienden por la mayoría de la gente, por eso es importante que se traduzcan lo máximo. La gente se interesa por estos temas, pero sin no entiende lo que le dicen, se aburre. Me vienen a la memoria otros programas de las características de este, pero con un formato totalmente diferente, poco ameno, y lo provoca es que se deja de ver. Para que sea un programa para todos los públicos, cuanto más sencillo sea el lenguaje, mejor. Entiendo que pueda ser complicado para los médicos estar pensando con rigor lo que se va a decir y, a la vez, penar en su traducción a un lenguaje comprensible por todos, cuando, muchas veces, no hay palabras adecuadas y, además, tratándose de la televisión, donde el tiempo es oro, casi no lo hay para hacerlo.

    En definitiva, por un lado, no creo sea motivo considerar indigno el tratar de hacer más humano la actuación de un profesional y hacerlo más accesible para todo el mundo, tanto en lo personal, como en lo profesional, y por otro lado, viendo el programa, no da lugar a dudar del rigor de la información que dais. Ya para terminar, y en relación con el tema de hacer más humano algo, y a modo de broma, sí que fue humana vuestra actitud el día de la inocentada, tener que sostener dos versiones a la vez, la alternativa porque os lo decían por el pinganillo y la científica como médicos, bebisteis todos del agua milagrosa. Al menos quedó gracioso el tema.

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    1. Muchas gracias por tu comprensión y apoyo. No todo el mundo comprende lo que es hablar "para todos los públicos"

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  3. Para mí no cabe duda de que has realizado un gran trabajo en el programa y de que una vez más ha quedado patente que eres un gran tipo. En cuanto al tipo de programa y la dignidad, opino que estos programas de TV tan encorsetados tienen los días contados. Creo que hoy en día hay medios mas directos que precisan muchos menos recursos, como por ejemplo los canales de Youtube, donde la comunicación es mucho mas directa y sin tanta censura ni tantos filtros. Tal vez el problema sea ese, que ya no se puede hacer un programa que guste a todo el mundo, por eso la gran disparidad de canales y medios que existen hoy en día. Una vez mas, enhorabuena por tu trabajo doctor.

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    1. Muchas gracias por tus comentarios y tus ánimos, gran amigo. Aunque yo no soy tan creyente como tú en las posibilidades de la autoedición y su éxito. te aseguro que voy a hacer todo lo que sepa y pueda por explorar esos senderos que me señalas. Y espero que estés cerca para ver el resultado del experimento.

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  4. De forma sencilla y llana también se puede llegar a conseguir grandes cosas.

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    1. Sin duda. Y, si se logra, además resulta elegante al haberlo hecho con pocos medios y artificios.

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  5. Doble mérito tiene el que es capaz de expresar sus grandes y rigurosos conocimientos a cualquier nivel, porque además de tener el conocimiento riguroso, puede encontrar la forma de difundirlo de manera que todos lo entiendan y no solo unos pocos, que es el fin primordial del mismo, el difundirse lo máximo posible. Si se cuentan las cosas con un nivel bajo, lo entienden todos, los de nivel bajo y los de nivel alto, pero no en el caso contrario. El lenguaje, en cualquiera de sus formas no es algo rígido y permite adaptaciones. El hecho de poder y querer cambiar de registro en un momento determinado supone un acto de humildad, que unos están dispuestos a aceptar y otros no. Cuando se hacen intervenir, por interés, ciertos factores en la forma de expresión de un conocimiento, se está manipulando su difusión. La sabiduría, donde sea que se encuentre, está en lo complicado y en lo simple, y no se rige por niveles o intereses.

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    1. Un amigo me envío no hace mucho una frase que me gustó. "Yo soy responsable de lo que digo, no de lo que tú entiendas". A veces reflexionar sobre ello debería dejarnos más tranquilos.

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    2. Nadie nace aprendido, con el tiempo algunas cosas se aprenden por uno mismo y otras es necesario que te las enseñen. El transmitir un conocimiento parece más una cuestión de interacción y de cooperación, donde emisor y receptor tienen que poner de su parte todo lo posible para que no se tergiverse lo transmitido, y siempre en aras a conseguir una verdadera comunicación, que no se trate un acto unilateral, que puede resultar más manipulable.

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  6. Es una lástima que ya no se emita el programa. En primer lugar, hay que agradecer el buen trabajo que realizabais, porque era muy ameno, se entendía todo muy bien y transmitíais buenas sensaciones. Después de ver cada programa siempre quedaba en la mente un mensaje de optimismo que animaba a olvidar lo malo de la vida y a seguir unos criterios para vivir de manera positiva, y esto no es fácil de conseguir. Además se aprendían cosas muy útiles para llevar una vida mejor.

    Las causas para que se dejara de emitir, supongo que serán como las de cualquier programa de televisión, que si los niveles de audiencia, que si es rentable o no, porque no creo que haya sido por falta de material para tratar, o ¿ya estaba prevista, más o menos, su duración?. Por cierto, ¿va a ser un parón temporal o es definitivo?

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  7. Efectivamente, la programación en las cadenas de televisión se mueven por los índices de audiencia. La gente prefiere los chismes y cotilleos. Es difícil encontrar la fórmula de un programa ameno a la vez que educativo. Muchas gracias por su apoyo. Hay mucha gente que está quejándose en las redes sociales por su desaparición e incluso hay un link http://www.rtve.es/participacion/defensor para quejarse. No sé si dependerá del número de quejas el que volvamos o no...

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