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martes, 16 de febrero de 2016

Yatrogenia: sobretratamiento, infratratamiento, ¿negligencia?

Muchas veces nos quejamos de que los médicos no nos atienden. No hacen caso de nuestro padecimiento. Pasan de nuestra dolencia y se encojen de hombros. A veces, aunque no lo crea, no es por dejadez o indolencia sino porque realmente no saben qué es lo que usted tiene. Pero recientemente se habla cada vez más de lo que puede ser todavía más grave: el sobretratamiento. Prestigiosas revistas médicas como JAMA han evaluado el impacto en Estados Unidos de ese exceso de celo a la hora de tratar a los pacientes y se estima que alrededor de 780.000 personas mueren al año en USA por errores médicos que se agrupan en cirugías innecesarias, errores en la medicación, o por efectos secundarios de los fármacos o por las infecciones que se cogen en los hospitales... Si esto es así, ciertamente son muchas muertes las que acarrea este sobretratamiento y casi resulta una bendición que los médicos no se tomen muy en serio nuestro problema.

Ironías aparte, el quehacer médico se mueve siempre entre estos dos peligros: tratar sin necesidad o dejar de tratar lo necesario. Lo primero daría lugar a un sobretratamiento y lo segundo a un infratratamiento. Serían las "colas" de una distribución normal de lo que debería ser tratado. Pero tanto sobre una como otra cola gravita el fantasma que atenaza a los médicos sobre todo en Estado Unidos: la negligencia. Porque la negligencia es punible, es un delito, un acto humano que se comete tanto por acción como por omisión.

En el ánimo de todos los médicos que conozco está el principio aquel de "primum non nocere" (lo primero, no hacer daño). Y de una manera más coloquial, lo que uno busca en el ámbito profesional es "no cagarla". Podría quedar restringido sólo al ámbito de lo privado, uno por prurito personal quiere hacer bien las cosas. Incluso puede querer realmente tras sus acciones el bien del paciente, que es lo que debe ser. E incluso puede buscar aumentar su fama a base de cosechar muchos éxitos y ningún fracaso, por mera vanidad. Pero el temor surge cuando la "cagada" sale al circo de la ley y el derecho, porque entonces lo que importa no es la intención del médico y a veces ni siquiera el resultado de la acción o de la omisión, sino... lo que se pueda probar.

Veía no hace mucho un vídeo en Facebook de un médico holístico (la medicina holística está despegando como reivindicación de una medicina más personal y menos agresiva) haciendo hincapié en la gran agresividad que muestra la medicina convencional, ortodoxa, de hospital y lo lesiva que es para el ser humano. Sólo comenté al vídeo con cierta ironía "Sí, en Estados Unidos se hacen (y se dicen) muchas burradas...". Porque está claro que la atención sanitaria en USA es mercantilista: si tienes dinero lo empleas en tratar de curarte o de agonizar lentamente. Y de hecho los médicos buscan a quien tiene dinero para ofrecerle tratamientos innecesarios. Si no lo tienes, te mueres cuando te toca, sin que ningún médico lo propicie, ni lo deje de propiciar. No creo que ningún médico se meta a hacer tratamientos ni médicos ni quirúrgicos que de antemano sepa que van a ser un fracaso. Nadie se sube abordo de un avión que sabe que se va a caer, salvo el suicida. O sea que en el ánimo del sanador está ser efectivo con su tratamiento y curar al paciente, sea con artes farmacológicas, alimentarias o con encantamientos o sortilegios.

Ahora bien. La ciencia de cada uno de los médicos es diferente. El grado de pericia y de conocimiento, también. Pero también es diferente el concepto de salud que cada profesional de la sanidad tiene y el compromiso ético de cada uno con su paciente. Fruto de toda esta red de variabilidad surge la distinta calidad de la atención sanitaria: se echa de menos facultativos con sentido común, que sepan cuándo están frente a algo que hay que actuar y cuándo es mejor que la naturaleza siga su curso sin intervencionismo como exponía en aquella breve entrada de abandono y desahucio tan leída. Evidentemente hablo del ojo clínico que lleva a saber cuándo hay que hacer algo por el paciente porque de no hacerlo las consecuencias médicas para el paciente son muy malas, y no del ojo cuco que desarrollan algunos colegas para saber cuándo tienen delante un paciente enjundioso económicamente para abonárselo, o una "patata caliente" para rechazarlo.

Yo no creo -vamos, estoy seguro que no- que los médicos en España se carguen a tanta gente como dicen los estudios de los estadounidenses que hacen nuestros colegas allí. Ni mucho menos. Si realmente ese fuera el sentir de los pacientes, no entiendo su persistencia en acudir al médico por sus dolencias, teniendo la sospecha de que va camino del matadero. Sí es cierto que en España, sea porque nos acucia más la crisis económica, sea por nuestra mentalidad, sea por nuestros conocimientos o nuestra filosofía de vida los médicos tendemos a ser más escépticos respecto a las posibilidades terapéuticas de las diferentes medidas sanadoras. Parece que existe una cierta directriz por parte de los laboratorios a mostrarnos a los médicos como "imprescindibles" ciertas medidas terapéuticas, remedios que van a cambiar la vida de los pacientes (para mejor, se entiende), pero nosotros no nos lo creemos tanto como sucede en Estados Unidos. Pero mucha atención porque desde allí se forjan los paradigmas de la "auténtica buena atención" lo que se intenta elevar a la lex artix ad hoc, como el modo de actuar correcto para los médicos... de manera que no seguir esas directrices es hacer mal las cosas. Y el riesgo de esto es que a uno le lleguen a "empurar" por no aplicar unos tratamientos que las guías ("pagadas y vendidas") dice que han de ser aplicados porque dejar de hacerlo es negligente. Existe todo un negocio alrededor de los psicofármacos cuya utilidad y necesidad está quedando más que en entredicho. Los protocolos de tratamiento oncológico también salen adelante sin declaración de conflicto de intereses (o sea, pagando a los médicos para que los promocionen) o colocando prótesis de calidad o necesidad controvertida.

Para hacer una llamada de atención sobre este fenómeno no hace falta ser o denominarse médico holístico, porque en el fondo tras esta definición imprecisa entraría cualquier hombre de buena voluntad, que sabe que el ser humano es algo más que mera química. Lo triste del concepto es que no denominarse médico holístico equivaldría a ser tildado de médico no-holístico y de alguna manera ser tachado de reduccionista, de persona que mira con parcialidad al ser humano. Vamos, no atender plenamente al paciente en todas sus esferas. En este sentido, cualquier médico que como yo hemos optado por una especialidad, en mi caso el Aparato Digestivo...¿hemos dejado de ser holísticos? Yo intento mostrar que no a través de este blog.

41 comentarios:

  1. O dicho de otra manera. Cuando estás ante tu médico, ¿estás ante alguien que piensa que el ser humano es otro animal en el bosque, o estás ante alguien que piensa que el ser humano es algo más? La respuesta no te garantiza una mejor atención en un caso o en otro, sólo cambia la actitud del médico frente a ti, que no es poco.

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  2. Cierto. Según sea el concepto de persona que tenga el médico, así será el trato hacia el paciente.

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  4. ¿Hoy día la salud de las personas se ha convertido en un negocio y ha dejado de ser algo vital?.
    ¿El buen hacer de un médico se fija, en cierto modo, por las compañías farmacéuticas, por el hecho de que el médico aplique un determinado tratamiento vendido por ellas, para sus propios intereses, aun a sabiendas que puede no ser del todo apropiado para el paciente?. Todo médico tendrá su propio criterio de actuación en cada caso concreto, y se supone que, según sus conocimientos y pericia, es el más conveniente para curar al paciente. ¿El médico no tiene alternativa para que haya una relación entre lo que él piensa sobre el tratamiento a seguir como correcto y lo que le ofrecen las empresas farmacéuticas?. ¿Qué prevalece más, el criterio de los médicos o el de las empresas?. El medicamento o tratamiento surgirá por la demanda de los médicos en función de las necesidades para curar las enfermedades, o ¿son los laboratorios los que crean la necesidad a los médicos de aplicar un determinado tratamiento?. Las empresas farmacéuticas tendrán que recabar información de los médicos a la hora de hacer un medicamento para que sea usado por ellos, y de esta manera conseguir el mayor número de ventas, y por lo tanto, habrá una correlación entre lo que quieren los médicos y lo que le ofrecen las empresas, ¿o no?, o lo hacen siguiendo su propia línea de investigación, basándose solo en criterios mercantilistas de mínimo coste y máximo beneficio. ¿De qué le sirve a un laboratorio hacer un medicamento que los médicos no van a usar porque no resulta efectivo?, o es que resulta que el médico no tiene escapatoria, o también depende del tipo de tratamiento.

    Resulta, al menos, desconcertante para los pacientes no saber ciertamente en que manos está su salud, cuando la única esperanza que tiene se basa en una relación de confianza con el médico que lo trata. Por otro lado, creo que casi todos los médicos actúen basándose, sin dudarlo, en esta relación y apliquen el tratamiento, si es que lo hay, que estimen más conveniente para este fin de acuerdo a sus conocimientos, otra cosa es que acierte o no. También hay que reconocer que no es posible el medicamento apropiado a la carta, para cada caso concreto y en el momento concreto. Como ya se ha comentado, la medicina no es una ciencia exacta y por unos motivos u otros, unos pacientes se curan y otros no.

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    1. Que unos se curen y otros no...acaso no dependa tanto de lo exacta que sea la medicina sino del hecho de que la vida humana no es eterna. A veces la exactitud de la medicina sólo vale para decirte cuándo es más probable que te mueras.
      Pero lo escabroso de su comentario y su reata de preguntas, aplíquelas al controvertido tema de las vacunas que también ha sido objeto de entradas en este blog, pues muchos médicos dudan de su eficacia, de su necesidad, ¡e incluso de su conveniencia o bondad! Y no obstante, si una autoridad sanitaria sale al paso con la ley por medio de que hay que obligar a vacunar, sí o sí...¿qué resquicio queda al médico para hacer valer su criterio personal? Porque si las industrias farmacéuticas fuerzan a las autoridades políticas a exigir un determinado calendario vacunal...¿habrá lugar para la objeción de conciencia?

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  5. En realidad, no parece que haya mucha diferencia entre la medicina holística y la tradicional. Los métodos para curar pueden ser variados y diferentes, pero la finalidad de cualquier médico es intentar curar al enfermo. Será cosa del paciente elegir, si puede, el médico según utilice unos métodos u otros.

    En la práctica, cuando un paciente llega al médico, no creo que se entre a deliberar si la consideración del ser humano debe ser un acto de fe o considerarlo como algo puramente molecular. Lo que si puede ser influyente, como dices, es el concepto que el médico tenga de su trabajo y su pericia y conocimientos. En general, supongo que los médicos verán a los pacientes como un todo, en la salud de una persona influye lo físico, lo mental, lo social…. Aunque un médico centre su actividad en una especialidad en concreto, no creo que signifique que no tenga en cuenta otros aspectos propios de otra especialidad. Si después de hacer las pruebas oportunas, el médico estima que no encuentra nada y el paciente sigue con síntomas, es lógico que le aconseje acudir a otro especialista, sin que ello suponga un abandono. Muchas veces no resulta tan claro saber cuál es el origen de una enfermedad y hay que pasar por varios especialistas.

    Por otro lado, en cuanto al tratamiento a aplicar, parece una actitud generalizada en los médicos de la medicina convencional, hacerlo de forma progresiva y no agresivamente, para ver cómo evoluciona la enfermedad. Otra cosa es que se puedan cometer errores o que el tratamiento no funcione igual en todos los pacientes.

    En fin, que no se ve muy clara la diferencia entre médicos holísticos y no holísticos cuando el fin es el mismo, el bienestar del paciente, y errores los pueden cometer tanto unos como otros. La diversidad de métodos hay que verlo como algo positivo, son más opciones para tratar enfermedades.

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    1. Quizás el término de medicina holística estaba en su origen en la medicina ortodoxa y poco a poco el quehacer especializado fue propiciando que cada especialista se ocupase de los suyo, y solo de lo suyo, abandonando el término que se quedó al barbecho y provecho de otros que han intentado remozar el concepto con una llamada de vuelta al humanismo perdido o atrofiado y trufando la medida con la aplicación de otros ornamentos paramédicos, ornamentales, de origen oriental o pseudociencias en las que la preocupación por lo espiritual, tan abandonado por la medicina hospitalaria, hacen su agosto.

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  6. Parece un hecho que ni el médico hace buena a la medicina, ni la medicina hace bueno al médico. La medicina no es para los médicos, sino para los pacientes.

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    1. Bueno, es sobre un paciente, sobre un enfermo, donde se puede ver si la medicina es buena o mala.

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  7. Hola doctor.

    No tiene que ver mucho con esta entrada pero sí con su profesión...

    ¿Sabe si los antidepresivos producen algo a nivel digestivo? Concretamente la paroxetina.

    Lo digo porque no hay persona que lo tome y no engorde, aún comiendo igual, incluso menos!!

    Otros como la fluoxetina, por ejemplo, no engordan. Pero otros, como la citada paroxetina, sí lo hacen. Algunos dicen que engorda y otros que "les hincha", que viene a ser lo mismo, más kg.

    Sabe usted si produce algún cambio metabólico? Se debe a su efecto ansolítico?(No creo que la ansiedad consuma tantas calorías, además si fuera así los ansiolíticos engordarían aún más, y no suele ser así).

    Que opina usted acerca de la paroxetina?

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    1. Muy frecuentemente me preguntan, sobre todo a través de Doctoralia. http://www.doctoralia.es/medico/benito+de+benito+luis+miguel-10395395 si tal o cual medicamento engorda. Yo suelo contestar, entre escéptico e irónico, que no, que las pastillas no engorda, que hay que tomar muchos kilos de pastillas para engordar o que las vitaminas no tienen valor nutricional. Que lo que engorda es comer. Lo que pasa es que hay medicamentos que abren el apetito y también en algunos casos, como el que usted sospecha, que cambian el metabolismo de manera que parece que los alimentos "cunden más". En mi experiencia, no todo el que toma paroxetina engorda, aunque figura entre sus posibles efectos secundarios. Si existe por la paroxetina algún cambio en el sistema metabólico que lleve a tener un mayor aprovechamiento de los nutrientes, lo ignoro.

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  8. Jaja, exacto doctor, los fármacos no engordan ni las vitaminas tampoco porque carecen de calorías. Pero indirectamente sí lo pueden hacer. Por ejemplo, ante un déficit de x vitamina una persona puede estar decaída y sin apetito, y al reestablecer dicha vitamina, hormona o lo que sea, volver a engordar y encontrarse bien.

    A eso es a lo que me refiero obviamente, a las ganancias de peso indirectas, no a tomar la paroxetina como segundo plato acompañando a los macarrones.

    Y da la casualidad que muchos pacientes que toman antidepresivos se hinchan como por arte de magia. Como si cambiaran el metabolismo, no sé.

    Por cierto doctor, que opina usted de la paroxetina? Sigue siendo un buen fármaco o hay que elegir los "nuevos" que van saliendo a priori sin tantos ef.secundarios y con los mismos resultados?

    Padezco problemas de ansiedad, a nivel social primordialmente, y leyendo por internet veo que la gente con estos problemas suele tomar paroxetina indicada por su médico o psiquiatra.

    Pero al mismo tiempo es muy temida y queda encuadrada como un antidepresivo "antiguo", al igual que ha pasado con los tricíclicos.

    En breve tengo cita con el doctor de cabecera y quizás le propongo que me la recete, diciéndole que mi ansiedad es crónica y el fármaco que tomo actualmente me va bien, pero no es tan potente como anti-ansiedad. Al parecer la patoxetina desinhibe a uno.

    Disculpe, este tema dista bastante de las tripas y las digestiones. Pero sé que usted, como doctor, tiene un abánico muy amplio de conocimientos médicos. Y otra cosa que valoro de usted es que habla sin tapujos, y estoy seguro que no basa sus recetas en "quedar bien con el laboratorio farmacéutico", sino en su profesionalidad.


    ¿Qué tipo de antidepresivos cree que son adecuados en temas de ansiedad social, rubor, etc...? Escitalopram, paroxetina, sertralina?

    No sé porque motivos se tiende a demonizar algunos y a vender otros como la panacea, como el escitalopram: limpio, sin ef.secundarios, para todo el público, etc etc.

    No sé si hay intereses detrás o si es un simple protocolo, pero parece que lo recetan hasta para la fiebre (ironía).

    El fármaco que tomo actualmente es rexer flas de 15 mg. Mirtazapina. Y tengo que decir que me parece un buen medicamento.

    Saludos doctor, muchas gracias.

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    1. Cada vez en la práctica clínica vemos más pacientes cuyos trastornos digestivos están vinculados estrictamente a cuestiones emocionales. En nuestra Clínica de Segovia hemos realizado y seguimos realizando un estudio y seguimiento de este tipo de pacientes. En esencia y como resumen de nuestra experiencia le puedo decir que la verdadera terapia de este trastorno está en la modificación de la conducta: reconocer que la ansiedad influye sobre el malestar digestivo y comprobar que efectivamente cuando la ansiedad se controla se regula todo lo demás, es esencial. El paciente, inicialmente, acude con sus molestias porque sinceramente cree que padece un trastorno orgánico. Y después de la historia clínica y la exploración física, le prescribo algunas pruebas complementarias orientadas al trastorno que refiere (analíticas, endoscopias, ecografía, radiología, etc) y, comprobada la situación de salud del aparato digestivo, no despachamos al paciente diciéndole que "usted no tiene nada" sino que abordamos la esfera que creemos que tiene alterada.
      En ocasiones hay trastornos orgánicos más esquivos o de más difícil diagnóstico como las intolerancias digestivas más allá de la celiaquía, porfirias o histaminosis. Alguna vez hemos visto pacientes etiquetados de proceso digestivo funcional y tenía una enfermedad de Whipple. Son casos raros. Lo más normal, lo que más abunda, es que el paciente funcional realmente tenga un cuadro funcional. Y sobre ellos se ceba la ansiedad.
      Me pregunta por la paroxetina. A mi juicio es un fármaco muy útil. Me fío más de la acción de los medicamentos antiguos que de los más recientes, sobre los que guardo un cierto recelo hasta ver en qué para la cosa. Sobre todo si entre la farmacopea antigua tenemos medicamentos de gran utilidad y que controlan muy bien los síntomas. Particularmente ya he expresado en este foro mi admiración por el bromazepam, un fármaco que lleva cuarenta años en el mercado y es muy útil para controlar este tipo de trastornos, además de ser barato y de tener un perfil de seguridad buenísimo,
      Mirtazapina está bien, aunque en gente más mayor induce en ocasiones reacciones paradójicas. Lo bueno que tiene este tipo de medicamentos que se prescriben para la ansiedad es que cuando se emplean para controlar trastornos digestivos sólo se necesitan dosis muy bajas, lo cual aleja el riesgo de efectos secundarios.
      Pero insisto en lo que decía al principio: este tipo de trastornos tienen una base emocional clara de debe ser encauzada con modificación de conducta. Las pastillas no son la solución, son mera ayuda para salir a flote. Por más que algunos de estos fármacos se puedan emplear durante periodos prolongados o intermitentes, en la vida lo importante es aprender a nadar, no ir sujeto a flotadores.

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  9. Sí doctor, pero no siempre es posible nadar en el amazonas, por muy bien que te enseñe el monitor.

    Saludos doctor, muchas gracias.

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    1. Efectivamente!! Y ese es muchas veces el corolario de esta metáfora que empleo tan frecuentemente. Que incluso el que sabe nadar muy bien, el que tiene recursos psicológicos sobrados, puede pasar periodos de su vida en los que el mar está tan reviento que agradece un flotador, por experto nadador que sea. Lo que sucede es que la vida de muchos se desarrolla constantemente en un mar proceloso y revuelto...y en estos casos sí conviene pararse a pensar si no nos hemos equivocado de mundo, si no hay que amueblar la cabeza de otra manera más sana.

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    2. Donde dije "el mar está tan reviento" quise decir "el mar está tan revuelto".

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  10. También es verdad lo que dice...a veces nadamos en un mar tranquilo, pero nos empeñamos en crear olas artificiales y encima buscamos flotador para no ahogarnos...en fin, lo mejor es tener branquias!!

    Saludos doctor.

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    1. Una, entre muchas, de las diferencias del ser humano respecto de otros animales es que los animales se adaptan al medio externo para sobrevivir mientras que el ser humano para sobrevivir transforma el medio externo (en ocasiones salvajemente), no es una especie que evolucione por adaptación. Por eso en lugar de branquias, si precisa se hace un submarino.

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  11. La medicina actual se basa, para intentar curar las enfermedades, en la aplicación de unos medicamentos, de unos tratamientos, que en unos casos pueden resultar muy agresivos y con muchos efectos secundarios y en otros casos resultan insuficientes. Tanto en un caso como en el otro siempre se trata de agentes externos y extraños al cuerpo. Desconozco como está la investigación en el campo de la medicina, pero, ¿no resultaría más eficaz que el tratamiento de las enfermedades se obtuviera de nuestro propio cuerpo, a partir de nuestras células o creando otras células a partir de la nuestras?. De esta manera quizás se puedan conseguir tratamientos dirigidos concretamente contra una determinada enfermedad, reduciendo su agresividad, el rechazo, los efectos secundarios, o incluso previniendo las enfermedades. No sé si esto es posible y si la investigación va en este camino, pero si ya ha sido posible clonar seres vivos, supongo que se podría hacer algo así para curar enfermedades. No sé si el inconveniente es la propia complejidad del asunto, o la falta de recursos económicos, o que no conviene por que hay otros intereses económicos.

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    1. El enfoque fisiopatológico que demos a las enfermedades es lo que va a determinar las estrategias terapéuticas que debemos emplear. Cuando en la historia de la medicina el paradigma de la salud era la correcta mezcla de los distintos "humores", la llamada eucrasia, se podía enfermar por exceso o defecto de alguna flema y se suministraban pociones correctoras o se hacían sangrías para intentar restituir el equilibrio y así recuperar la salud.
      Cuando surge la teoría microbiana para explicar las enfermedades infecciosas, se desarrollan explicaciones inmunológicas, vacunas, antibióticos,...junto con la promoción de la higiene y la antisepsia que dan un gran empujón a la esperanza de vida frente a las grandes pandemias del medievo. En pleno siglo XXI hay afamados científicos que consideran que toda esta explicación es mentira. Así que, según creas que es el enfermar, así actuarás para curar.

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    2. Es verdad que primero está la enfermedad y luego el tratamiento. Lo difícil es comprender los mecanismos que originan las enfermedades, de lo cual se desprende la forma específica de tratarlas por los medios que existan en cada momento. En muchos casos, el desconocimiento de esos mecanismos lleva a que los síntomas sean tratados de forma empírica, experimental, rutinaria, limitándose solo al control de los síntomas, sin poder hacer nada por la causa que los está originando.

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    3. Sorprende que los pacientes se muestren escandalizados cuando el médico dice que no sabe lo que tienen: la medicina y los médicos no lo saben todo. Es más, he de decir que, aunque no todos los médicos tienen iguales conocimientos, en ocasiones muchos de los que más parece que saben en el fondo están emitiendo hipótesis de lo que creen que pasa. Es mucho, mucho lo que ignoramos en medicina. Y al albur de ese desconocimiento se genera el campo abonado para que cualquier cantamañanas con más o menos títulos pero siempre con suficiente labia, exponga sus teorías más o menos plausibles que en algún caso ha funcionado. De ahí a hacer ciencia (si es que es posible hacer ciencia), hay mucho trecho. Pero en el plano práctico muchas veces sí podremos dar un tratamiento sintomático aunque no sepamos qué es lo que le pasa.

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    4. Tanto en los casos en que estamos sanos como en la enfermedad, siempre resulta difícil conseguir el equilibrio ideal. Por parte del médico, además del sentido común, los conocimientos, la pericia…, la implicación es un factor importante, porque es una de las cosas que el paciente ve enseguida. Por parte del paciente, tiene que aceptar que los errores en la medicina pueden existir, y que puede deberse a diferentes causas. Si hay correlación entre estas dos posiciones, parece difícil que la relación médico-paciente trascienda al ámbito legal.

      Si el médico al ver al paciente solo mira la vertiente de la enfermedad y no ve a la persona como tal, las conclusiones a las que llegue puede que no sean las correctas. Cuanta más información tenga el médico, mejor. Habrá muchos supuestos en que el origen de la enfermedad es evidente, pero cuando no lo es, todos los aspectos de la vida del paciente son importantes. Se podrían evitar muchos casos de medicación excesiva o lo contrario, o puede ayudar a aplicar el medicamento más adecuado, o no aconsejar ninguno. No sé si es la tendencia actual, pero algunos médicos de la medicina tradicional, para ciertos casos, recomiendan en primer lugar tratamientos sin medicamentos o cambios de comportamiento, atendiendo a la información personal que reciben del paciente. También es verdad que hay pacientes que no están dispuestos a hablar mucho de su vida e incluso acuden al médico casi exigiendo un tratamiento concreto, ¿Cómo actúan los médicos en estos casos?

      Por otro lado, yo diría que cuando un médico le dice a un paciente que no sabe lo que tiene, el paciente más que escandalizado, se queda un poco decepcionado. En muchos centros se vende mucho la imagen de tener la tecnología punta y los profesionales más cualificados para recuperar la salud de los pacientes. La tecnología ayuda mucho al médico a averiguar el origen de la enfermedad, pero resulta que, después, no depende tanto de la tecnología como de la apreciación o interpretación que el médico haga den los datos que obtiene de los aparatos. El paciente va con unas expectativas de que puede encontrar solución a su problema y se le frustran sus esperanzas, por eso se decepciona.






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  12. Cierto. A veces no solo es cuestión de medios sino de conocimiento. De conocimiento del alcance de esos medios. Del conocimiento de lo que espera el paciente. De conocimiento sobre lo que la medicina puede dar de sí. De conocimiento de la limitación del saber humano y de la misma vida humana. De conocimiento psicológico y pedagógico para saber hacer llegar todo este cúmulo de limitaciones al paciente sin que se sienta defraudado o ninguneado.

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    1. La vida es un “misterio”, por lo tanto un continuo aprendizaje, para lo bueno y para lo malo. Día a día se van adquiriendo nuevos conocimientos técnicos y no técnicos. El conocimiento es vida. De todo se aprende en esta vida, aunque muchas veces no nos demos cuenta. El caso es saber cómo usar esos conocimientos con armonía. Alguna vez se oye decir de alguien a otro ¡es que no has aprendido nada de la vida!, pues no creo que sea cierto. La vida está llena de simples detalles que nos llevan a un conocimiento más complejo. Cuando no se es capaz de ver la vida como una aportación continua tanto sensitiva como cognitiva, es que algo puede fallar en la persona, y no sé si para esto hay algún medicamento válido.

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    2. Sabio es el que contempla la realidad y la encuentra hermosa: porque así es.

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    3. La realidad es capaz de derrumbar, en un abrir y cerrar de ojos, los cimientos más sólidos y arrancar las raíces más profundas en los que basamos nuestros principios y valores. Da la sensación de que vivimos en un sueño del que no podemos despertar y que la realidad es otra, “la bonita”. Para apreciarla sí que hay que tener una gran capacidad de contemplación. Parece que somos unos “simples” espectadores, y que la realidad pone a cada cosa en su sitio sin que podamos intervenir.

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  13. Dicho así... da la impresión que somos meros espectadores y no agentes de los cambios, de la realidad. A veces la gente comenta "volvamos ya a casa, no nos pille la caravana de entrada a la ciudad"... Y no caemos en la cuenta de que nosotros formamos parte de esa caravana...de la que seguro se quejan los demás inmersos en ella.
    Por más que uno se sienta un don nadie, un ser irrelevante en el conjunto de la marcha del mundo, no dejo de pensar que el ser humano es agente del cambio. Una de las cosas que caracteriza al ser humano sobre el resto de las especies es su capacidad de transformación del medio de manera que no necesita adaptarse a él.

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    1. La realidad es algo difícil de definir. ¿La realidad es sinónimo de vida?. ¿solo tiene que ver con lo que percibimos, o también con lo que no percibimos?. ¿Las emociones y los sentimientos también son realidad?. Solo se me ocurren preguntas.

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  14. Real, en sentido absoluto, es lo que tiene lugar en la existencia. Pero en sentido práctico, es, de todo lo que es, aquello de lo que el sujeto tiene percepción que es, lo que le atañe, le incumbe, le influye en su vida. Puede ser que creamos que existe una galaxia que los científicos han acordado llamar Andrómeda. Incluso hasta puede ser real que allá existan formas de vida...pero adía de hoy, si eso es así, poco influye en la nuestra
    Bajo los efectos de ciertas drogas, quieres las consumen perciben realidades que no notamos quienes no consumimos esas drogas. Para los alucinados, sus percepciones son bien reales. El grado de intensidad con que se viven las emociones marca también más o menos realismo, afectan en mayor o menor medida a "mi" realidad, a la percepción que yo tengo de lo real.

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    1. Al hablar de los casos de los que toman drogas, me recuerda los casos cuando una persona está en coma inducido durante un tiempo. Cuando despiertan del coma dicen que ellos han estado viviendo el día a día como siempre, en su entorno, aunque con algunas modificaciones, y pasan muchos días en darse cuenta de lo que es verdad o no, preguntando continuamente y sorprendiéndose muchísimo de la realidad que se le cuenta, es más, al principio creen que se les miente. Es verdad que para ellos es muy real lo que viven durante el tiempo en coma.

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    2. Claro, y a ver quién les convence que eso no era real... País de quijotes...

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  15. Buenas noches doctor.

    Viendo que habla sobre la Paroxetina... que opina usted acerca del Rubifen (metilfenidato). ¿De verdad es tan peligroso? Muchos lo equiparan a la cocaína, lo cuál me asusta.

    En personas con bajones y que necesiten un empuje extre de energía para no ir arrastrándose, ¿ sería recomendable tomarlo a dosis bajas o es un fármaco del que hay que huir?

    Dicho esto, en España se preescribe, por tanto, no será tan diabólico como algunos lo pintan.

    Otros sugieren el bupropión pues parece ser más seguro. El caso es que tomar café o bebidas energéticas no es solución pues uno se acostumbra rápido, y además su exceso produce temblores, etc...

    Por lo tanto, a la hora de acudir a antidepresivos o sustancias "activantes" (obviamente legales y con receta), que tiene usted que decir?

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  16. Voy a comenzar haciendo un inciso sobre un dato marginal que comenta. La peligrosidad o no de los medicamentos no necesariamente guarda relación con que un gobierno lo autorice o no. Fíjese, por ejemplo, que en Estados Unidos no está autorizado Nolotil que aquí se consigue hasta sin receta. O la política de antibióticos en Europa es muy restrictiva respecto a lo que ocurre en España donde se prescriben con cierta liberalidad.
    Metilfenidato tiene sus indicaciones, quizá la más conocida para tratar el controvertido Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Bupropion también tiene las suyas. Cada medicamento pretende ir a regular alguna alteración orgánica o psíquica. Cuando usted comenta "bajones" o necesidad de "aporte extra de energía", su demanda queda pendiente de estudio: al menos yo no sé si lo que necesita es un consejo o montar en la montaña rusa. La tendencia que existe a cubrir las lagunas o carencias emocionales con psicofármacos es abrumadora y la cuna del invento, USA, ya lleva años alertando de ello. El recurso a la química, al empleo de medicamentos, en ocasiones es necesario. Siempre hay que ponderar beneficio-riesgo y tratar de descubrir qué hay detrás, la causa, de esa necesidad de tomar esos estimulantes. En algunas preguntas recientes que he contestado en Doctoralia, algunos padres se han ofendido cuando he sugerido que muchos niños necesitan más atención por sus padres y menos metilfenidato. Las lagunas de la educación pueden resolverse con modificación de conducta, con pastillas sólo se camuflan. Si una persona dice palabrotas, puede ser que tenga un síndrome de Gilles-Tourotte o que sea un maleducado. Podemos necesitar medicación para controlarlo más que resolverlo en el primer caso y en el segundo podemos llegar incluso a inducirle el coma para que no hable...pero la solución en este segundo caso no es la farmacológica. Hay que estudiar el caso, saber la necesidad, para poder recomendar una u otra terapia. En lo que usted propone, a veces basta un café, o una pareja estimulante, o un negocio trepidante. Quien tiene un por qué para vivir encontrará casi siempre el cómo.

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  17. En mi caso, ya no soy ningún niño, ni padezco déficit de atención ni similares.

    El problema es que estoy decaído y sin empuje para realizar las cosas. Y esta sensación es muy deprimente.

    Supongo que si voy al médico me dará unas vitaminas o algo por el estilo, que no me servirá absolutamente de nada. O me mandará a hacer unos análisis y si ve que estoy bien no me hará ni caso.

    El caso es que salvo cambio repentino, hasta día de hoy ni tengo déficits de ninguna vitamina, ni tengo anemia, ni diabetes, ni nada de eso... Lo que sí tengo son problemas de ansiedad y depresión, y esto quita energía. Súmale a esto que los antidepresivos suelen relajar y quitar vitalidad (algunos), y ya tenemos el cóctel mágico.

    El problema es que estaba bien, por lo cuál esto me huele a astenia primaveral, combinado con mi tendencia a la depresión.

    Por su experiencia, que se recomienda a los pacientes con estos síntomas, teniendo en cuenta que no tienen que suplir vitaminas, ni hierro, etc.. y que están bien de salud y tienen una correcta alimentación?

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    1. Mi recomendación en un foro abierto como este... es recordar que yo sólo soy médico especialista del Aparato Digestivo. Y si nos ceñimos a eso, usted mismo dice que "está sano y con buena salud". Mi deber sería remitirle a los colegas que entienden más de la esfera emocional alterada, de los aspectos anímicos. Proponer un tratamiento sin conocer su situación sería poco ético. La valoración de los aspectos psíquicos no sale en los análisis, y es poco profesional despelotar al paciente en la red.

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    2. Las infecciones destruyen y luego o antes , matan. Las infecciones por parásitos son desconocidas o mal conocidad por nuestros médicos . Jamas debiera de dejarse sin tratamiento una infeccion parasitaria como dicen las normas. Es esencial que existan buenos métodos de detección de infecciones y un estudio puesto al día de los parásitos y su evolución en los íltimos años. Si está decaido es casi seguro que está enfermo con alguna infección escondida o carencia de aligoelementos minerales, vitaminas de algo de esto, de lo más inesperado. No piense que un análisis de sangre o de orina le van a indicar lo que le falta. Curarse es algo que debe comandar uno mismo. Yo tomaría una dieta muy pero que muy variada y complementos . Pero no soy quien para especificar más . No se rinda, las enfermedades mentales creo, despues de leer y leer artículos y observar mi cuerpo que tienen una base fisica totalmente.

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    3. Siempre andamos detrás de buscar una causa de lo que sucede. A veces la causa es clara, o eso nos parece. Otras veces es dudosa o controvertida pues no todo el mundo opina igual. Y en muchas ocasiones, nos la inventamos, recurrimos a una hipótesis más o menos plausible, cualquier cosa antes de encogernos de hombros y decir que no tenemos ni idea.
      Se llama reduccionismo a la tendencia a explicar todo lo que sucede con una sola teoría. He diseñado tal o cual hipótesis fisiopatológica y con ella voy explicando que todo lo que sucede se basa en ello. Para algunos son las alergias, los envenenamientos, las toxinas de alimentos, los minerales o vitaminas, los parásitos, las infecciones, los equilibrios ácido-base, la alcalinización del medio interno, las ondas electromagnéticas, las líneas de fuerza, el yin y el yang, las infusiones o la comida vegana, las radiaciones ionizantes o las antenas de telefonía, los efluvios de las conversaciones de los habitantes que a buen seguro murmuran de nosotros en la galaxia de Andrómeda. Sí, seguro que va a ser algo de esto. Algún día se sabrá. Cuando desarrollemos un "murmurómetro" preciso que no sufra interferencias a años luz de distancia. Mientras tanto, muchas conjeturas.

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  18. Tiene razón doctor. Sólo se lo dije porque por su experiencia habrá visto casos similares sí o sí. Se lo comentaré a mi médico a ver que propone...

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  19. Veo muchos, muchísimos casos así, Toni. Son relativamente sencillos de tratar porque con pequeñas dosis de introspección dirigida se potencian mucho las habilidades para incrementar la autoestima. A veces es cuestión de abrir horizontes en lugar de reforzar barreras.

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  20. Yo también sufro astenia primaveral, que se me agudiza al tomar las típicas pastillas para la alergia que creo que dormirían a un elefante. Pero creo que como indica el doctor no queda tiempo para el cansancio cuando se tiene una vida trepidante, exprimiendo los minutos del día. Recomiendo como paciente las consultas psicológicas para subir el ánimo, los especialistas saben encontrar el talón de aquiles que nos hace estar decaídos, sin necesidad de medicarse que realmente es un parche al problema, con la medicación solo se oculta el problema no se elimina. Y realmente no creo que todos los problemas de decaimiento surjan de algo físico ni mucho menos que estén vinculados a un parásito (estaríamos todos infectados en primavera, otoño, tras las vacaciones que en España son continuas entre verano, Navidades, Semana Santa...). Gracias por las explicaciones de su Blog doctor, son muy fáciles de entender.

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