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Neurointestino

Hay un cúmulo de dolencias gastrointestinales que peregrinan de consulta en consulta. Son esos pacientes que, como ya hemos contado en otra ocasión, "no tienen nada" pero están muy limitados en su vida diaria por sus dolencias. La medicina tradicional avanza en busca de signos, datos objetivos, de las enfermedades de los pacientes: buscamos algo que se pueda ver, tocar o medir y si no lo encontramos el paciente es un quejica. La evolución de la humanidad apunta a que la raza humana cada vez es menos sufrida, menos resignada, más quejosa y temerosa del devenir. Actualmente con las previsiones que damos sobre las enfermedades, lo más temido con diferencia es el cáncer. Pero le sigue muy de cerca las enfermedades neurodegenerativas y el miedo a los agentes infecciosos cada vez más resistentes a los tratamientos.

Estos son los ingredientes de un artículo de éxito. El público devora los artículos que comienzan con un artículo determinado (Los, las) seguido de un número concreto (tres, cuatro, cinco, seis, siete,...) y de un sustantivo algo más original que "cosas" (medidas, consejos, normas, recomendaciones, avisos, alimentos, hábitos, costumbres, bebidas,...) y algún adjetivo que resulte atractivo para quien desee estar bien informado (esenciales, básicas, imprescindibles, recomendables, importantísimas,...) todo ello destinado a vivir mejor, a no enfermar, a cuidarse, a ser más inmune a las infecciones, para prevenir el cáncer, para dormir mejor, para disfrutar más con el sexo, para no engordar, para una vida de éxito,... Si a estos artículos se les añade en algún punto de su titular un adverbio tajante como "nunca, siempre, jamás, absolutamente" entonces la atención del lector está plenamente captada y la lectura del artículo casi garantizada. Por lo menos la incoación de la lectura ya que apenas empezamos a leer el contenido descubrimos que es más de lo mismo, que no hay nada nuevo bajo el sol. Confieso que yo estaba capturado por este tipo de titulares y ahora directamente paso de la noticia que se así se encabeza. Para mí es un recurso gastado, aunque reconozco que para mucha gente sirve de gancho. Sobre todo si el titular incluye una palabra atractiva que pueden ser tan diametralmente opuestas como "cáncer" o "sexo".

Con esta receta que les doy en el párrafo anterior, elabore usted su propio titular y debajo escriba lo que le venga a la imaginación, sin más fundamento científico de ¨lo he oído por ahí, lo cuenta mucha gente". Y si en el contenido no se va a ser muy rigoroso, por lo menos en el aspecto formal cíñase al titular: si dijo "siete" enumere siete cosas, que si no el lector va a sospechar que eso es un churro. Y si entre las siete cuela tres cosas más o menos consensuadas, otras dos que se se las ha dicho su vecina en el rellano y una que pescó en la sala de espera del hospital, igual puede hasta colar una más de su cosecha peregrina.

Me he extendido en contar esto porque es la bibliografía que me traen los pacientes a la consulta. Pretenden con ella argumentar sobre el origen o causa de sus males, esos que no les han visto mis colegas en las diferentes consultas a las que han acudido. Puede parecer que este asunto se sale fuera de los comentarios de este blog pero todo lo contrario: es de lo más coherente. No se olvide que aquí lo que pretendo es fomentar la visión crítica que nos acerque a la verdad, lo que más a la verdad se parezca, en el ámbito de la ciencia médica. Y si no conseguimos verdades irrefutables... por lo menos atisbar remedios que empíricamente funcionen, nos hagan sentirnos mejor.

La práctica clínica me enfrenta constantemente a pacientes que tienen molestias cada vez más peregrinas, de esas que no tienen espacio en los tratados de medicina, conjunto de síntomas que los médicos escuchamos sin encontrarles ilación posible (máxime cuando hoy la medicina está tan fragmentada en especialidades) sin más conclusión interna que esperar que termine el paciente mientras pensamos que al paciente le falta un hervor. Es, cierto, una tentación de lo más socorrida: este paciente está mal de la cabeza. Y probablemente muchas veces es así porque nuestra sociedad desquiciada cada vez es más fuente de patología orgánica. Cuando menos, de insomnio y eso ya genera muchos otros males.

En el ámbito del aparato digestivo, cada vez veo más pacientes con sintomatología que deriva más de su estilo de vida, de su enfoque social o existencial, de su weltanschauung que es como los alemanes designa la visión que se tiene del mundo. Muchas veces han pasado por médicos que no les han visto nada, otras veces por dietistas que les han sometido a regímenes alimentarios más o menos rígidos, estrictos o caprichosos. Algunos han caído en las turbulentas aguas de las alergias alimentarias y otros en teorías que involucran al microbioma o a la inmunidad, los transgénicos u otras manos negras que nos envenenan. Algunos frisan los diagnósticos esotéricos de candidiasis intestinal, sensibilidad química, histaminosis, intestino irritable...

Mi experiencia en estos casos "extraños" alimenta la sospecha de que efectivamente cerebro e intestino están muy relacionados. ¡Qué importante es asegurar un buen descanso para que las tripas funcionen bien! ¡Cuánto influyen los estados emocionales en el correcto funcionamiento del intestino! ¡Cómo se afecta la digestión cuando las preocupaciones nos comen! Y de eso, de las preocupaciones crecientes, hacía alusión al comienzo de esta entrada y favorece la hipocondria.

Al hilo de todo esto, resulta atractivo elaborar una teoría que sostenga que nos podemos curar sólo con nuestra mente, de manera análoga a como la propia mente nos puede meter en berenjenales que nos quiten calidad de vida. Cuanto más regular y menos desordenada es la vida que se lleva es menos probable que se presenten estos trastornos gastrointestinales para los que no encontramos una respuesta satisfactoria. A todos nos afecta en el intestino los problemas de la vida diaria. Problemas siempre los ha habido y los habrá. Lo que cada vez es menor, pese al desarrollo tecnológico, es la capacidad del ser humano, del individuo, para hacer frente a los reveses de la vida. Y por eso es por lo que yo creo que se somatiza tanto.

Comentarios

  1. Luis Miguel, siempre me encanta leerte... Comentando sobre el principio de tu interesante artículo y como escritora de un blog (pero el mío de decoración) te comentaré que todo tiene un porqué a la hora de buscar el titular correcto ya que todo se rige por la SEO, es decir, por los motores de búsqueda que te posicionan en los lugares más altos de Google y que hacen que alguien que está buscando algo en concreto, lo haga de forma rápida. Como supongo que ya lo sabes, sabrás también que lo hacemos siguiendo las recomendaciones que los gurús de la optimización de buscadores nos indican¡¡ Eso es así, nos guste o no... Jajajajaja. Y ya comentando sobre el tema principal del post, creo que todos estamos más que hartos de ir a nuestro médico de cabecera y temer acabar bajo su mirada, como jodidos locos con excesos de síntomas sin coherencia ninguna y que nuestro médico no sabe como digerir. El mío siempre es condescendiente y eso es algo que me saca de quicio. El cansancio sin motivo aparente, las malas digestiones, el extreñimiento o la diarrea, los dolores de cabeza y los musculares, cuando terminas por conocerte bien, en su gran mayoría se deben a problemas neuropáticos, que son muy difíciles de determinar y que te acaban por convertir, efectivamente, en un hipocondríaco¡¡ Está claro que una buena salud mental nos cura, pero la realidad es que es muy difícil mantenerla, dada la sociedad en la que nos ha tocado vivir y lo imposible de asumirla tal y como la hemos dejado crear... Cierto, lo somatizamos todo en exceso¡¡ Saludos y que disfrutes de lo que queda del domingo ;)

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    1. Muchas gracias, Karmela, por tus palabras y ánimos. En la segunda parte de tu comentario vienes a refrendar lo que digo en esta entrada. Puede ser que a muchos les induzca a pensar que en mi tarea como médico debo dedicar más tiempo a la psicología que a la gastroenterología. Bueno, mitad y mitad. Pero he tenido que realizar más de 30000 endoscopias para ver algunas úlceras y tumores y muchas depresiones. Y sigo aprendiendo mucho de lo que me cuentan mis pacientes.
      Respecto a la primera parte de tu comentario... quizá te sorprenda saber que soy un perfecto ignorante de los motores de búsqueda de Google. He oído hablar de eso del SEO y de la importancia que tiene para que te vean. Pero como habrás podido darte cuenta, mis artículos los escribo ajeno a esas directrices y, si en algún post estoy más acorde con ellas es por pura coincidencia porque...no sé cuáles son. Alguno de los lectores de este blog ya me ha dicho acerca de lo que cuento “doctor, si usted no es rico es porque no quiere”. Igual no valgo para rico.

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  2. "El neurointestino 5 cosas que jamás deberías olvidar"

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    1. Jajajaja. Pues me pongo a contar cuáles son las cinco cosas... igual salen cuatro o siete... o son cosas que perfectamente se puede vivir habiéndolas olvidado. Muchas gracias.

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  3. Buenas tardes, mi caso es uno de los que usted explica. Desde el maldito mes de julio de 2015 en que comencé con insomnio, no levanto cabeza, ni con tratamiento para dormir. El insomnio parece se debia a ansiedad y esta me ha llevado a depresión. Mi transito intestinal da para escribir un manual, no es broma, heces de todos los colores, formas y frecuencias posibles. Pruebas...ni te cuento. Yo ya empiezo a pensar que la historia es al revés, que quizá el intestino sea el causante de todos los problemas emocionales. Le queria preguntar; 1)¿Es esto posible? 2)conoce alguna medicación que vaya especialmente bien para estos casos? un abrazo

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    1. Por supuesto que es posible: sin descanso correcto no hay buena función intestinal y luego todo se deriva hacia "alergias". Medicaciones para recomponer las tripas hay muchas pero hay que ver las características del desorden.

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  4. si, tendencia heces blandas, gases, disconfort abdomen...Un saludo

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  5. Que acierto este blog!!! Yo era de esos imaginarios enfermos que un día tenía diarrea, otros dias era incapaz de ir al servicio y otros muchos más notaba burbujas en el estómago hasta que un buen día me diagnosticaron hipotiroidismo con una tsh de 111. Como puede ser q una glándula tan pequeña influya en tantas cosas. Lo dicho, un acierto este blog y felicidades

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    1. Muchas gracias. Que disfrute del contenido y lo difunda si lo encuentra útil para sus amigos.

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  6. Buenas noches doctor,
    entonces después de leer el artículo, productos como Kijimea que dicen auydar al colon irritable ¿Ayudan realmente o son el bálsamo de Fierabrás? ¿Hay una industria que alimenta esa somatización?

    Muchas gracias como siempre.

    Saludos desde Sevilla

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  7. Ayyyyy! Kijimeas y demás!!! Hay mucho bálsamo de Fierabrás en esta industria del intestino irritable. Pero resulta muy difícil convencer al que lo toma y le funciona que está tomando un producto con escaso o nulo poder terapéutico. Bueno, difícil.... y acaso innecesario, porque de lo que se trata es que uno se encuentre bien. Otra cosa es que se esté gastando el dinero en un producto que ni fu ni fa, mientras no se arruine. Aunque existe el poder terapéutico de lo caro: cómo no me va a curar esto que me cuesta un riñón!

    No digo que no haya acción terapéutica en esos productos. Lo que digo es que la mayor parte de ellos se venden con propiedades sobrevaloradas donde la acción placebo probablemente se lleva casi el 100% de su pretendida eficacia. Flora intestinal, psique, alergias,... hay mucho terreno pantanoso.

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  8. Estimado doctor Benito: todos sus artículos sin impresionantes por la veracidad de lo que hoy existe y de lo que vendrá y hacernos entrar en nuestros pensamientos, claro que si, todo está en el cerebro, pero como hacemos si la vida diaria es tan dura para algunos y tan liviana para otros?.El dinero no hace la felicidad, pero la ayuda, na persona sola, y/o sin dinero no tiene posibilidades de curar sus males, por la poca asistencia y comprensión y el que lo tiene si, porque tiene todo a su alcance, no le falta nada y si tiene una familia que lo apoya y estamos hablando de cosas primaria, amor,comprensión,tolerancia, tiene el mundo en sus manos y sus males serán menores, el hombre necesita del hombre, porque y si su cabeza como usted dice, la tiene bien poblada, podrá pensar con mente y cuerpo tranquilos. Un abrazo!!!!

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    1. Amueblar la cabeza, querida amiga, es muy importante para una vida dichosa donde los achaques pinten más bien poco. Nada comparado con lo que se nos avecina en la medicina... Acabo de contarlo en la última entrada del blog de ayer día 12 de mayo.

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  9. Me encantó el título del blog y el contenido. Ya en otras ocasiones los había mencionado. Es muy raro encontrar un especialista de la salud con tan bien argot y temple para escribir pero sobre todo para compartir y de manera altruista contestarnos para tener una opinión más. En mi caso lo sigo desde hace dos años. En este viacrusis estomacal. De pasar de colon irritable, a quitarme la vesícula hasta como mencionaron en otro blog diciéndome que todo está en mi mente. En Estados Unidos tomándome como ignorante, ingenua, no saben que podemos documentarnos y no precisamente en internet también con otras opiniones. Y aún teniendo maestría y todo no existe ese trato humano y delicado, bastante mal la pasamos como para que al llegar a nuestro gastro terminemos regañados o ignorados. Desfogues de cirugía de vesícula me sentí mejor . Aún es persistente el gas constante, la acidez, reflujo en ocasiones y últimamente mis manos nos de color naranja-amarillo. Tome otra opinión aquí en Mexico que vine de visita y en mis pruebas hepaticas todo salió bien solo una enzima levemente alterada. Me dicen que es exceso de caroteno. Hace tres meses me hicieron ultrasonidos y todo normal. Al final soy paciente estresado y ansioso. Pero no me invento no el dolor, ni el gas, ni ardor y no puedo con me mente cambiar el color de mi piel. Así que solo suspiro y sigo

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    1. Muy probablemente el campo que ahora estamos descubriendo sobre la microbiota ayuden a comprender y tratar mejor muchos de estos trastornos tan maltratados hoy en día. Los resultados preliminares de los primeros trasplantes de microbiota fecal están ofreciendo resultados bastante alentadores, espectaculares en algunos casos.

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