martes, 17 de marzo de 2020

Dinámica de epidemia

No es por afán de llevar la contraria, pero esto se acaba. Y no es porque lo diga el refrán de que no hay mal que cien años dure sino por el análisis de las curvas de pandemia. Lógicamente me refiero al único tema del que todo el mundo habla, la difusión mundial de COVID-19 y sus repercusiones en la salud y en la economía.

En mi anterior entrada de finales de febrero alerté sobre la llegada que las autoridades sanitarias minimizaban. Aquello ha crecido y explotado y ahora estamos asistiendo a la llegada del tsunami. Finalmente las medidas de contención han llegado hasta el cierre de fronteras (curiosamente cuando los demás países ya nos las habían cerrado a nosotros previamente). Y entre las estrategias de los diferentes países afectados, algunos tan flemáticos como los británicos han optado... por hacer poco o nada, que la epidemia campe a sus anchas. Y ansioso estoy por ver su curva (no me interesa el morbo de número de afectados).

En estos momentos de enclaustramiento domiciliario da tiempo para recibir los más variados comentarios, científicos y pseudocientíficos, incluso ingeniosos memes porque el ocio en casa hay que matarlo de alguna manera. Desde reivindicar las profecías de Nostradamus hasta mandarse las tablas de afectación y casos minuto a minuto, datos "objetivos". De todos ellos voy haciendo acopio y teniendo en consideración de cara al libro que estoy escribiendo y que espero poder poner a la venta en mayo cuando todo esto haya pasado. Porque hay cosas que no se pueden decir en caliente ya que la sensibilidad de la gente está a flor de piel, como pude ver ayer en Hospital. Pero hoy una buena noticia: en mayo esto será historia.

Esta es mi apuesta. En días en que todo el mundo se pronuncia y dice lo que le parece, no voy a ser yo menos. Cuando las autoridades sanitarias (esas que llegaron tarde) auguran meses de reclusión y pandemia, yo apuesto por que antes de dos semanas los casos de incidencia y mortalidad irán disminuyendo hasta llegar a los casos (oficiales) que comenté en la entrada anterior. A menudo quienes no lo ven venir exageran las medidas de protección una vez que lo tienen encima. Hay que valorar los pros y contras de tener parado un país a costa de un peligro que se aleja. Una entrada de blog no da para más. Pero les remito al análisis comparativo de las curvas epidemiológicas de afectación en los diferentes países. España no va a ser menos. Hay una dinámica que se repite. Cuando todos pronostican epidemia hasta el verano, yo apuesto, -por varias razones no por una corazonada- a que en mayo hablaremos de esto en pasado. Eso sí, llegando a los 800 muertos y alrededor de 40000 afectados (oficiales, los muertos estarán mejor contados que los afectados, por supuesto). De momento camino de ello vamos. Veremos al final. De momento, las medidas a día de hoy: aislaros en lo que podáis, los que podáis.

Secuelas del confinamiento en la salud

Empezamos a salir de las casas después de estar confinados, recluidos. Estamos anquilosados, entumecidos, como los osos tras la hibernación...