sábado, 7 de noviembre de 2020

Los sanitarios ¿empiezan a estar preocupados por el COVID?

El culebrón coronavirus continúa su periplo a impulsos de los constantes datos y cifras que dan las autoridades, que no potestas. No olvidemos el doble objetivo que tienen esas cifras: por un lado "tenernos informados de lo grave que está la cosa" con el fin de justificar cualquier medida por injusta o absurda que sea, y por otro lado, "generar tensión social" de manera que el que no vea las cosas con la gravedad que los datos ofrecen es un elemento desestabilizador de la sociedad a la que se intenta tener amedrentada. Por eso, todas las personas que ofrezcan un punto de vista diferente a la versión oficial, deben ser considerados peligrosos por el servicio de desinformación que se ha creado ad hoc y a cuyo frente han situado -esta vez sí- verdaderos expertos en desinformación, auténticos manipuladores.

Hace tiempo que los médicos y sanitarios no comentamos las cifras de afectados y muertos por COVID que ofrecen las autoridades con efecto mediático. No las comentamos ni nos incomodan especialmente porque sabemos de primera mano cómo están las cosas en los hospitales. Hablamos entre nosotros y generalmente no es la patología COVID lo que más nos aflige. Básicamente porque hemos vivido durante meses parapetados tras ella y, por qué no decirlo, haciendo de ella escudo para justificar la desatención de la patología no COVID que se ha llevado, se lleva y se ha de llevar muchas más vidas por delante que el coronavirus. Las cifras que salen en los titulares o comentan los medios de comunicación son para tener entretenido, amilanado y roto en debates al personal que no sabe lo que pasa en los hospitales. Y así crear un debate social entre los que justifican cualquier medida estatal ("la salud por encima de todo") y quienes quieren vivir sin miedo. La salud... por encima de la libertad.

Pero esta semana el escenario cambia. Los sanitarios, y en concreto los médicos, volvemos a ser diana de una advertencia en el futuro inmediato: aquellos médicos que rehúsen ponerse la vacuna (la vacuna que sea, si es que hay alguna o muchas o ninguna) para COVID, podrían ser denunciados por aquellas personas que han pasado por su consulta y han tenido COVID. Tampoco se aclara mucho cómo demostrar que el coronavirus lo han pillado allí o no, pero como la noticia salta de la mano de un prestigioso bufete de abogados especializados en derecho sanitario (que no en sanidad o medicina) pues allá que lo sueltan, lo cual ha generado no escaso revuelo entre los médicos que empiezan a darse cuenta de la importancia que tiene no pararle los pies a tiempo a los leguleyos cuando se ponen a hablar de lo que no saben. Y es que entramos en el escabroso asunto de la vacunas obligatorias. Al haber dejado la decisión sobre las vacunas a los políticos, son ellos quienes deciden lo que se "ajusta a derecho o no". Desde un impecable punto de vista jurídico, si el Estado dispone que la vacuna sea obligatoria para el personal sanitario, ningún médico sin vacunar podrá ejercer, porque entre otras cosas no habrá compañía de seguros que quiera hacerte el preceptivo seguro de Responsabilidad Civil. La decisión sobre la necesidad de una vacuna ya no es tema de debate médico: es una acción política. Da igual que la vacuna sea o no eficaz o necesaria, segura o sea mera inyección de agua destilada. La cosa es obedecer a la autoridad, el gesto de sumisión. Recuerden que nadie podrá comprar ni vender sino el que tenga la marca de la bestia (Apocalipsis 13,17).

Es una pena que por este susto los médicos empiecen a despertar del atropello que ha supuesto y supone dejar las decisiones médicas en manos de inexpertos. Cuando ni un 10% de los médicos se ponen la tradicional vacuna de la gripe... este anuncio ha preocupado. Y mucho, porque si de esta no reacciona el cuerpo médico, es que estamos muertos. Sepan ustedes que obligar en medicina es... matar la confianza y la gallina de los huevos de oro.

Vergüenza aneja

No, no es una errata. En esta ocasión la vergüenza no es para otros, es para el colectivo médico que, hoy como ayer (Cfr. Lc 14, 5), no son ...